Magistrada Ponente. Doctora YANINA BEATRIZ KARABIN DE DÍAZ.

 

I

 

En fecha 21 de noviembre de 2012, se dio entrada al expediente remitido en fecha 16 de noviembre de 2012 por la Sala Diez de la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal del Área Metropolitana de Caracas, contentiva del Recurso de Casación interpuesto por el profesional del Derecho FERNANDO ENRIQUE DIAZ ARDILA, actuando como Defensor Privado del ciudadano OTTO DEL VALLE MARTÍNEZ RAMÍREZ; en contra de la decisión dictada el 26 de junio de 2012, por la referida Corte de Apelaciones; mediante la cual declaró parcialmente con lugar el recurso de apelación interpuesto por el mencionado profesional del derecho, modificando únicamente la pena impuesta en la sentencia dictada por el Juzgado Vigésimo Quinto de Primera Instancia en funciones de Juicio del mismo Circuito Judicial Penal, en fecha 16 de noviembre de 2011 de DIECISIETE AÑOS Y SEIS MESES DE PRISIÓN, por el delito de HOMICIDIO CALIFICADO, tipificado en el artículo 406, numeral 1° del Código Penal; a DIESIETE AÑOS Y TRES MESES DE PRISIÓN, por la comisión del referido delito, quedando en consecuencia confirmado el resto del fallo.

 

Recibido el expediente, se dio cuenta a los Magistrados que integran la Sala de Casación Penal, y según lo dispuesto en el artículo 99 de la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia, se asignó la ponencia a la Magistrada Doctora YANINA BEATRIZ KARABIN de DÍAZ.

 

Estando en la oportunidad legal, para pronunciarse en relación a la admisión del recurso de casación interpuesto por la Defensa Privada del ciudadano imputado OTTO DEL VALLE MERTÍNEZ RAMÍREZ, ut supra identificado, la Sala pasa a decidir, con fundamento en las  siguientes consideraciones:

 

II

DE LA COMPETENCIA

 

Debe previamente la Sala de Casación Penal, determinar su competencia para conocer del Recurso de Casación; y al efecto observa:

 

El presente recurso de casación ha sido interpuesto en contra de la decisión dictada el 26 de junio de 2012, por la Sala 10 de la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal del Área Metropolitana de Caracas, que declaró PARCIALMENTE CON LUGAR la apelación ejercida por el Defensor Privado del ciudadano OTTO DEL VALLE MARTÍNEZ RAMÍREZ y; modificó la decisión dictada en fecha 16 de noviembre de 2011, por el Juzgado Vigésimo Quinto de Primera Instancia en Funciones de Juicio del Circuito Judicial Penal del Área Metropolitana de Caracas, únicamente respecto a la pena impuesta de DIECISIETE AÑOS Y SEIS MESES DE PRISIÓN, por el delito de HOMICIDIO CALIFICADO, tipificado en el artículo 406, numeral 1° del Código Penal; a DIESIETE AÑOS Y TRES MESES DE PRISIÓN, por la comisión del referido delito, quedando en consecuencia confirmado el resto del fallo.

 

 

Respecto del conocimiento de dicho medio recursivo, el numeral 2 del artículo 29 de la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia, dispone:

 

 

 

Competencia de la Sala Penal

Artículo 29. Es de la competencia de la Sala Penal del Tribunal Supremo de Justicia:

…Omissis…

2. Conocer los recursos de casación y cualesquiera otros cuya competencia le atribuyan las leyes, en materia penal.

…Omissis…

 

Del contenido del dispositivo legal ut supra transcrito, se observa que corresponde a la Sala de Casación Penal, el conocimiento de los recursos de casación que en materia penal se ejerzan contra las decisiones de los Tribunales de última instancia; en consecuencia la Sala, declara su competencia para conocer del presente asunto en aplicación del artículo 29.2 de la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia.

 

 

III

DE LOS HECHOS Y ANTECEDENTES DEL CASO

 

 

La abogada YENITZA CRISTINA MONCADA PAREDES, en su carácter de Fiscal Auxiliar (E) de la Fiscalía Quincuagésima Séptima del Ministerio Público del Área Metropolitana de Caracas, acusó al ciudadano OTTO DEL VALLE RAMÍREZ MARTÍNEZ, quien es de nacionalidad venezolana, nacido el 29 de noviembre de 1987, de veinte años de edad, de estado civil soltera y portadora de la cédula de identidad V-19.254.758, por la comisión del delito de HOMICIDIO CALIFICADO, previsto y sancionado en el artículo 406 numeral 1 del Código Penal, en perjuicio de quien en vida respondiera al nombre de ELVIS JOSÉ RUZ VILLANUEVA, con base en los hechos siguientes:

 

“…La presente averiguación penal tuvo su inicio en fecha 07 de julio de 2007, cuando siendo las diez treinta horas de la noche (10:30 pm) aproximadamente, se encontraban los ciudadanos VICTOR JOSE CARRERO SANCHEZ, KIEILA MARISOL CONTRERAS VIVAS, MARLIN JOSEFINA GIL RODRÍGUEZ, Y YANIRA MARTEZ ESCALONA Y ELVIS JOSÉ RUZ VILLANUEVA (hoy occiso), en la calle principal de las Brisas de Pro-Patria, Barrio Mario Briceño Iragorry, vía pública, quienes estaban reunidos para el momento en el cual se presentaron dos ciudadanos identificados como JENNIFER PALACIOS SALLAGO (apodada ‘la rusa’) y OTTO DEL VALLE RAMÍREZ MARTÍNEZ (APODADO ‘Oto’). YENNIFER (sic) PALACIOS SALLAGO converso (sic) con MARLIN JOSEFINA GIL RODRÍGUEZ mientras su pareja OTTO DEL VALLE RAMÍREZ MARTÍNEZ la esperaba del otro lado de la calle, luego OTTO y YENNIFER (sic) se fueron juntos, regresando al lugar de los hechos al poco tiempo. Mientras KEILA MARISOL CONTRERAS VIVAD (sic) se encontraba a poca distancia de la entrada del callejón conversado con una vecina de nombre DAYANETH, los ciudadanos VICTOR JOSÉ CARREÑO SANCHEZ, MARLIN JOSEFINA GIL RODRIGUEZ Y OLINAY YANIRA MARTÍNEZ ESCALONA, observaron cuando OTTO DEL VALLE RAMÍREZ MARTÍNEZ amenazaba y apuntaba en la cara con un arma de fuego al ciudadano ELVIS JOSÉ RUZ VILLANUEVE, este intentó defenderse tratando de quitarle el arma, forcejearon hasta caer al piso, las ciudadanas MARLIN JOSEFINA GIL RODRÍGUEZ Y OLINAY YANIRA MARTÍNEZ ESCALONA corrieron del lugar para resguardar su integridad, escondiéndose la primera detrás de una pared y la segunda detrás de un vehículo, posteriormente el ciudadano  OTTO DEL VALLE RAMÍREZ MARTÍNEZ le efectúo (sic) dos (02) disparos a ELVIS JOSÉ RUIZ VILLANUEVA, quien corrió, cayó al piso, se levantó y siguió corriendo, pero cayó nuevamente y no se levantó más. Seguidamente VÍCTOR JOSÉ CARREÑO SANCHEZ trasladó al hoy occiso ELVIS JOSÉ RUIZ VILLANUEVA al Hospital General del Oeste Dr. José Gregorio Hernández (Hospital Magallanes de Catia) donde éste falleció…” (Folio 118 de la Primera Pieza del Expediente).

 

 

El Tribunal Décimo Tercero en Funciones de Control del Circuito Judicial Penal del Área Metropolitana de Caracas, a cargo del ciudadano juez Abogado ROBINSON VASQUEZ MARTÍNEZ, el 9 de noviembre de 2010 en la oportunidad de celebrar la Audiencia Preliminar, ADMITIÓ TOTALMENTE la acusación presentada por la Fiscal Auxiliar (E) de la Fiscalía Quincuagésima Séptima del Ministerio Público del Área Metropolitana de Caracas, en contra del ciudadano OTTO DEL VALLE RAMÍREZ MARTÍNEZ, por la comisión del delito de HOMICIDIO CALIFICADO, previsto y sancionado en el artículo 406, numeral 1 del Código Penal, así como las pruebas ofrecidas en el escrito acusatorios por considerarlas útiles, necesarias y pertinentes.

 

En esa oportunidad, el ciudadano juez, procedió nuevamente a imponer al acusado de autos sobre el procedimiento de admisión de los hechos, así como de las medidas alternativas a la prosecución del proceso, manifestando el acusado “no admito los hechos”, siendo que en consecuencia se ordenó el pase a juicio y el enjuiciamiento del referido ciudadano.

 

El Juzgado Vigésimo Quinto de Primera Instancia en Funciones de Juicio del Circuito Judicial Penal del Área Metropolitana de Caracas, a cargo de la ciudadana juez abogada KARLA TORRES LARA y de las ciudadanas escabinas, AMELII LOLLI MARÍA RITA LAURA y LISBETH VALDESPINO RAMÍREZ, en fecha 16 de noviembre de 2011 CONDENÓ (unánimemente) al ciudadano OTTO DEL VALLE MARTÍNEZ RAMÍREZ, ut supra identificado, a cumplir la pena de DIECISITE AÑOS Y SEIS MESES DE PRISIÓN, más las accesorias de Ley, por haberlo encontrado culpable del delito de HOMICIDIO CALIFICADO, previsto y sancionado en el artículo 406, numeral 1 del Código Penal, sobre la base de los hechos siguientes:

 

“….De los hechos y circunstancias acreditados en el debate oral y público, se desprende que efectivamente en fecha 07-07-07, EN EL Barrio Mario Briceño Irragory de la Urbanización Brisas de Propatria, cerca del sector denominado ‘La vuelta de los Jeep’, alrededor de las 10:30 y 11:00 horas de la noche se encocntraban reunidos los ciudadanos MARLIN JOSEFINA GIL RODRÍGUEZ, KEILA MARISOL CONTRERAS RIVAS, VICTOR CARREÑO, así como la víctima ELVIS RUIZ, los cuales se encontraban departiendo, momentos después llegaron los ciudadanos JENNIFER PALACIOS SALLAGO (apodado ‘la rusa’) y OTTO DEL VALLE RAMÍREZ MARTÍNEZ (apodado ‘Otto’), en dicho momento hubo un intercambio de palabras entre estos y el ciudadano que en vida respondiera a nombre de ELVIS RUIZ, lo cual según el dicho de los testigos MARLIN JOSEFINA GIL RODRÍGUEZ, KEYLA MARISOL CONTRERAS RIVAS, VICTOR CARREÑO, la hoy víctima profirió insultos contra estos, por lo cual el ciudadano apodado ‘Otto’, esto es, el acusado OTTO DEL VALLE RAMÍREZ MARTÍNEZ, esgrimió un arma de fuego y encimó en contra de la hoy víctima, lo cual queda demostrado con las deposiciones de los ciudadanos LUISA VILLANUEVA Y RUIZ SANTIAGO…” (Folio 209 al 210 de la Segunda Pieza del expediente).

 

En fecha 29 de noviembre de 2011 compareció ante el Tribunal, previo traslado del Internado Judicial de Yare I, el ciudadano OTTO DEL VALLE MARTÍNEZ RAMÍREZ, asistido por su Defensor Privado, oportunidad en la cual se dio por notificado de la sentencia condenatoria dictada en su contra el 16 de noviembre de 2011.

 

En fecha 13 de diciembre de 2011, el ciudadano abogado FERNANDO ENRIQUE DÍAZ ARDILA, Defensor del ciudadano OTTO DEL VALLE MARTÍNEZ RAMÍREZ, consignó escrito de apelación en contra de la sentencia condenatoria dictada por el tribunal de juicio, en el cual formuló cinco denuncias: la primera referida a la inobservancia del artículo 65 del código Penal; la segunda referida a la ilogicidad manifiesta en la motivación del fallo e infracción del artículo 173 del Código Orgánico Procesal Penal, la tercera denuncia referida a la “errónea aplicación” del artículo 406, numeral 1 del Código Penal, la cuarta denuncia referida a la inobservancia del artículo 22 del Código Orgánico Procesal Penal, y; la quinta denuncia referida a la falta de aplicación del numeral 1 del artículo 74 del Código Penal, el cual contiene la atenuante de minoridad, siendo que en el caso sometido a consideración, el imputado   OTTO DEL VALLE MARTÍNEZ RAMÍREZ, para el momento en que cometió el delito era menor de veintiún años.

 

La Sala Diez de la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal del Área Metropolitana de Caracas, a cargo de los ciudadanos jueces Abogados GLORIA PINHO (Presidenta y Ponente), SONIA ANGARITA y RUBÉN DARÍO GARCILAZO CABELLO, el 12 de abril de 2012 ADMITIÓ el recurso de apelación ejercido por el ciudadano abogado FERNANDO ENRIQUE DÍAZ ARDILA, Defensor del ciudadano OTTO DEL VALLE MARTÍNEZ RAMÍREZ, y fijó la celebración de la Audiencia Oral a que se refiere el artículo 448 (antes 455) del Código Orgánico Procesal Penal, la cual se celebró en fecha 20 de junio de 2012, con la comparecencia del recurrente, así como de los padres de la víctima y la incomparecencia de la representante del Ministerio Público, pese a que fue notificada y del imputado, por cuanto no se efectuó el traslado.

 

En fecha el 26 de junio de 2012, la referida Sala Diez de la Corte de Apelaciones, declaró PARCIALMENTE CON LUGAR el recurso de apelación interpuesto por la Defensa Privada, modificando únicamente la pena inicialmente impuesta al ciudadano OTTO DEL VALLE MARTÍNEZ RAMIREZ, por el Tribunal Vigésimo Quinto de Primera Instancia en Funciones de Juicio del Circuito Judicial Penal del Área Metropolitana de Caracas, en fecha 16 de noviembre de 2011, quedando ésta en DIECISIETE AÑOS y TRES MESES DE PRISIÓN, por la comisión del delito de HOMICIDIO CALIFICADO, previsto y sancionado en el artículo 406, numeral 1 del Código Penal.

 

En fecha 27 de septiembre de 2012, se efectuó el traslado del ciudadano OTTO DEL VALLE MARTÍNEZ RAMÍREZ, desde el Internado Judicial Yare I ante la sede del tribunal colegiado, oportunidad en la cual se le impuso de la decisión dictada en fecha 26 de junio de 2012, dándose este por notificado.

 

            El 31 de octubre de 2012, el ciudadano abogado FERNANDO ENRIQUE DIAZ ARDILA, Defensor Privado del ciudadano OTTO DEL VALLE MARTÍNEZ RAMÍREZ, presentó escrito mediante el cual interpuso el recurso de casación.

 

IV

DEL EXAMEN DE LOS REQUISITOS DE PROCEDIBILIDAD PARA LA ADMISIBILIDAD DEL RECURSO

 

En lo que respecta al primer presupuesto de admisibilidad referido a legitimación activa para recurrir, el recurso de casación fue interpuesto por el profesional del derecho FERNANDO ENRIQUE DÍAZ ARDILA,  inscrito en el Instituto de Previsión Social del Abogado, bajo el número 129.849, quien fue designado por el ciudadano imputado OTTO DEL VALLE MARTÍNEZ RAMÍREZ, en fecha 12 de mayo de 2011 como su Defensor Privado, siendo que el mismo aceptó el cargo ante el Tribunal Vigésimo Quinto en Funciones de Juicio del Circuito Judicial Penal del Área Metropolitana de Caracas, en fecha 17 de mayo de 2011 (Vid. Folios 66 y 68 de la Segunda Pieza del Expediente). Por tanto, dicho profesional del derecho está legitimado para ejercer los recursos que correspondan, según lo estipulado en el 424 del Código Orgánico Procesal Penal.

 

En lo que respecta a la recurribilidad de la sentencia dictada por la Sala Diez de la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal del Área Metropolitana de Caracas, en fecha 26 de junio de 2012 la Sala de Casación Penal observa que la misma declaró parcialmente con lugar el recurso de apelación ejercido por la Defensa Privada del ciudadano OTTO DEL VALLE MARTÍNEZ RAMÍREZ, siendo que tal decisión por su naturaleza, pone fin al juicio e impide su continuación, es impugnable a través del recurso extraordinario de casación, de conformidad con lo establecido en el artículo 451 del Código Orgánico Procesal Penal

 

En lo que respecta al lapso procesal para la interposición del recurso de casación, de actas se evidencia que el escrito contentivo de dicho recurso fue consignado ante la Sala Diez de la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal del Área Metropolitana de Caracas, el 31 de octubre de 2012, y la sentencia de dicho órgano colegiado fue dictada en fecha 26 de junio de 2012, lo que se traduce en que tal interposición de dicho recurso extraordinario se hizo dentro del lapso de quince días establecido en el artículo 454 del Código Orgánico Procesal Penal.  Todo ello consta en el cómputo de audiencias suscrito por la Secretaria del mencionado órgano jurisdiccional, el cual riela en el folio 120 de la Tercera Pieza del Expediente. Se deja expresa constancia que en fecha 27 de septiembre de 2012, se dio por notificada la última de las partes en la presente causa.

 

Ahora bien, en cuanto a la fundamentación del recurso de casación, la Sala de Casación Penal pasa de seguidas a examinar el contenido del escrito interpuesto por el profesional del derecho FERNANDO ENRIQUE DIAZ ARDILA, Defensor Privado del ciudadano OTTO DEL VALLE MARTÍNEZ RAMÍREZ, a los fines de determinar si cumple o no con las exigencias requeridas en el artículo 454 del Código Orgánico Procesal Penal.

 

El Defensor esgrimió dos denuncias, cuyos contenidos serán transcritos a continuación:

 

“…PRIMERA DENUNCIA:

De conformidad con lo establecido en el artículo 460 del Código Orgánico Procesal Penal, denuncio la infracción de Ley por Falta de Aplicación del artículo 173 ejusdem, por parte de la Sala 10 de la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal del Área Metropolitana de Caracas, al decidir la apelación de sentencia definitiva dictada por el Juzgado Vigésimo Quinto de Primera Instancia en Funciones de Juicio del Circuito Judicial Penal del Área Metropolitana de Caracas.

(…)

La sentencia que aquí se recurre, incurre en falta de aplicación del artículo 173 del Código Orgánico Procesal Penal por cuanto la misma no fundamenta su decisión toda vez que incurre, al igual que el juzgado de instancia, en inmotivación.

(…)

En el caso que nos ocupa, estamos en presencia de inmotivación de la sentencia, toda vez que la misma incurre en ilogicidad a la hora de fundamentar de manera racional su decisión.

En el caso que nos ocupa, la Corte de Apelaciones incurre en el mencionado vicio de Petición de Principio y por lo tanto en ilogicidad en la motivación, toda vez que en la parte motiva de la sentencia, al igual que la Juzgadora de Juicio, da por cierto que el ciudadano OTTO DEL VALLE MARTÍNEZ RAMÍREZ, era quien en un primer momento portaba el arma, haciendo una serie de afirmaciones partiendo de esa falsa premisa, es decir, que aún cuando los testigos KEYLA CONTRERAS, VICTOR CARREÑO y MARLIN GIL, dijeron que quien tenía el arma era ELVIS RUIZ VILLANUEVA, la Corte de Apelaciones, en su fundamento para declarar sin lugar la denuncia hecha por la defensa, INFIERE (ya que ninguna prueba lo establece) que el arma la portaba en primer momento mi defendido OTTO DEL VALLE MARTÍNEZ RAMÍREZ.

De la revisión que se hace de las declaraciones de dos de los testigos tenemos lo siguiente:

a) CONTRERAS RIVAS KEYLA MARISOL: ‘...Elvis (...) sacó una pistola y se le fue encima al muchacho, escuché dos disparos, cuando salí de esconderme ya Elvis estaba en el piso…’.

b) CARREÑO SANCHEZ VICTOR JOSÉ: Elvis empezó a insultar al muchacho ‘…él estaba armado, empezó un forcejeo (...) Yo le dije a Elvis que se quedará quieto, sacó una pistola y allí fue que comenzó el forcejeo.

De las declaraciones de los testigos se desprende que el arma estuvo en poder desde el principio en manos del hoy occiso y que luego de un forcejeo mi defendido logró defenderse y salieron los disparos.

Por otra parte se encuentran las declaraciones de otros dos testigos que afirmaron lo siguiente:

La testigo VILLANUEVA LUISA OFELIA, debidamente juramentada en el Juicio Oral y Público, dijo entre otras cosas, lo siguiente: ‘Elvis es mi hijo, nosotros ese día, me encontraba en compañía de mí esposo donde mí suegra cuando oímos la bulla salimos, el señor estaba matando a mi hago, mi hijo estaba trabajando con Víctor, cuando bajamos mi hijo prácticamente estaba muerto, el que estaba sentado aquí es el que mato a mi hijo, pido que se haga justicia, cuando este señor mata a mi hijo dejo a 4 niños, cuando la esposa llega, él (refiriéndose a su hijo) dice ‘fos huele a estiércol’, la señora de él sube y lo busca y mi hijo estaba parado y lo mata...’.

El testigo RUIZ FIGUEREDO SANTIAGO, a preguntas formuladas por la Escabina Amelli Lolli María Rita Laura, respondió que, hizo preguntas y le dijeron que (Elvis) estaba conversando con Víctor y dijo fos huele a estiércol, que pasó la señora Jennifer Sayago... salimos luego de escuchar el primer disparo.

Ahora bien, con las dos primeras declaraciones de los testigos pudiera desprenderse que el arma la portaba en un principio el hoy occiso; sin embargo las declaraciones de los dos últimos, dicen que salieron a ver luego del primer disparo, es decir, que no pudieron ver quien tenía el arma desde el principio y si existió el forcejeo.

Sin embargo tanto la Juzgadora de Juicio como la Corte de Apelaciones afirman (sin fundamento alguno) que el arma siempre estuvo en poder del ciudadano OTTO DEL VALLE MARTÍNEZ RAMÍREZ.

Con esta falsa premisa y sin haber probado tal aseveración (el arma la portaba Otto Martínez), la sentenciadora de Primera Instancia y con ella la Sala 10 de la Corte de Apelaciones, comienza, a hacer una serie de conjeturas, como las siguientes:

1) Que OTTO DEL VALLE MARTÍNEZ RAMÍREZ, actuó con INTENCION y no en defensa legítima (ya que era él quien portaba el arma).

2) Que actuó por motivos fútiles e innobles (ya que era él quien portaba el arma).

Otra de las afirmaciones que la sentenciadora hace incurriendo en petición de principio es la de que JAMÁS hubo un forcejeo, diciendo en su sentencia que, aún cuando los testigos KEYLA CONTRERAS, VICTOR CARREÑO y MARLIN GIL, hablaron de un forcejeo, este nunca ocurrió y parte de allí para hacer otras consideraciones como las siguientes:

‘insultar no es elemento de intensidad suficiente para considerar repeler esta acción por medio del uso de arma de fuego’. (folio 216)

Es claro el vicio de petición de principio en la argumentación y por lo tanto ilogicidad manifiesta en la motivación cuando la sentencia de Segunda Instancia dice lo siguiente:
‘De lo precedentemente resumido esta Sala considera que la recurrida no incurrió en el vicio de ilogicidad por violación de leyes de la coherencia y derivación y del principio de razón suficiente como consecuencia de haber omitido examinar en forma individualizada e íntegramente las declaraciones de los testigos y su comparación entre sí... (...)

Se pregunta esta defensa, ¿con qué argumentos la Sala 10 de la Corte de Apelaciones puede dejar como probado (tal como lo hizo también la juzgadora de juicio) que mi defendido llegó al sitio con un arma de fuego?

La Corte de Apelaciones se limita a dar por cierto, sin ningún análisis propio, todo cuanto argumenta la juzgadora de juicio e incurre por lo tanto en el mismo vicio.

De tal manera que incurre en petición de principio que conlleva a una falacia en la argumentación lógica de la sentencia y por lo tanto en inmotivación, incurriendo así en Violación de Ley por Falta de Aplicación del artículo 173 del Código Orgánico Procesal Penal.

La falta de aplicación de la referida norma y por lo tanto la falta de motivación de la sentencia, además de subvertir el orden público, es atentar contra el deber del juez de establecer la verdad de los hechos por las vías jurídicas, y peor aún es que la alzada haya convalidado tal arbitrariedad (…) partiendo de una falsa premisa para condenar al ciudadano OTTO DEL VALLE MARTÍNEZ RAMÍREZ, por la comisión del delito de HOMICIDIO CALIFICADO POR MOTIVOS FÚTILES E INNOBLES…”.

 

“SEGUNDA DENUNCIA.

(…)

De conformidad con lo establecido en el artículo 460 del Código Orgánico Procesal Penal, denuncio la infracción de Ley por Falta de Aplicación del numeral 1 del artículo 406 del Código Orgánico Procesal Penal por parte de la Sala 10 de la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal del Área Metropolitana de Caracas, al decidir la apelación de sentencia definitiva dictada por el Juzgado Vigésimo Quinto de Primera Instancia en Funciones de Juicio del Circuito Judicial Penal del Área Metropolitana de Caracas.

(…)

Los motivos fútiles, como circunstancia calificante del delito de Homicidio forman parte del llamado elemento volitivo del sujeto activo, se trata de una cuestión mental de quien actúa, que se manifiesta con la conducta desplegada por el sujeto y por las cuestiones fácticas que rodean el resultado dañoso.

 Esto significa que el juzgador debe analizar, además de la conducta del sujeto activo, las circunstancias que antecedieron al hecho, esto es, témporo-espacialmente, para determinar que el acto homicida se produjo con el más ruin de los motivos.

 Esa digna Sala de Casación Penal del Tribunal Supremo de Justicia, Sentencia 567 del 28 de septiembre de 2005, con ponencia del Magistrado Alejandro Angulo Fontiveros, ha dicho lo que a continuación se trasunta:

‘…la calificante de motivos fútiles o innobles a que se refiere el artículo 408, ordinal 1° del Código Penal, trata de una cuestión de carácter psíquico, que debe manifestarse por una situación de hecho (relaciones y palabras entre el acusado y la víctima, el lugar, el arma, las heridas y demás circunstancias que revelen el desarrollo del acto homicida) que corresponde apreciar a/juez de instancia, pero que ha de establecerla en su fallo, fundadamente, indicando los hechos que la configuran y las pruebas en que se apoya, para que su juicio no resulte arbitrario y su decisión inmotivada...’.

En el caso que nos ocupa, la Sala 10 de la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal del Área Metropolitana de Caracas consideró que estaba debidamente probada la calificante de motivos fútiles e innobles por parte del Juez de instancia.

Pues bien, del acervo probatorio evacuado en juicio se pudo constatar, entre otras cosas, que el hoy occiso comenzó a vociferar en contra de mi defendido y de la persona que le acompañaba, que ELVIS RUIZ FIGUEREDO, se le encimó a mi patrocinado, además de que la víctima y mi defendido forcejearon, circunstancias que DESCARTAN PLENAMENTE, no sólo que OTTO DEL VALLE MARTÍNEZ RAMÍREZ haya actuado con intención, sino que actuó por motivos fútiles e innobles.

En el debate oral, los testigos fueron contestes en afirmar la ocurrencia de las circunstancias anteriormente mencionadas, ya que los mismos dijeron lo siguiente:

a) CONTRERAS RIVAS KEYLA MARISOL: ‘Elvis (...) sacó una pistola y se le fue encima al muchacho, escuché dos disparos, cuando salí de esconderme ya Elvis estaba en el piso...’.

b) CARREÑO SANCHEZ VICTOR JOSÉ: Elvis empezó a insultar al muchacho ‘...él estaba armado, empezó un forcejeo (…) Yo le dije a Elvis que se quedará quieto, sacó una pistola y allí fue que comenzó el forcejeo.

c) VILLANUEVA LUISA OFELIA: ‘.cuando la esposa llega, él (refiriéndose a su hijo) dice fos huele a estiércol, la señora de él sube y lo busca….’.

Según se desprende de las actas que fueron revisadas por la Corte de Apelaciones se denota con palmaria claridad que todos los testigos, aún la madre y tío de la víctima, sostienen que ELVIS RUIZ FIGUEREDO ofendía y provocaba al ciudadano OTTO DEL VALLE MARTÍNEZ RAMÍREZ, cuando le decía que olía a estiércol y se le encimó a mi defendido.

Sin embargo, la Corte de Apelaciones, sostiene que la calificante está debidamente probada por el Juez de juicio, cosa que en modo alguno ocurrió.

 Sorprende que la Corte de Apelaciones ni siquiera se inclina por la idea del homicidio simple, si es que no le convencen del todo las pruebas, sino que se va al extremo sin razón y prueba

alguna y mantiene la calificante de haber actuado por motivos fútiles e innobles.

Son muy claros los hechos probados en el presente caso, toda vez que se verificó de manera objetiva que:

·        Mi defendido venía subiendo con su esposa.

·        Elvis comenzó a decir ‘fos huele a estiercol’.

·        Existió contacto físico entre ELVIS RUIZ y OTTO DEL VALLE MARTÍNEZ RAMÍREZ.

Se pregunta esta defensa:

1) ¿En cuál de las pruebas evacuadas en juicio se fundamenta la Corte de Apelaciones para mantener al ciudadano OTTO DEL VALLE MARTÍNEZ RAMÍREZ, fue movido por un motivo ruin, esto es, MOTIVO FUTIL E INNOBLE?

2) ¿Es posible afirmar la ocurrencia de una serie de hechos, simplemente infiriéndolos como consecuencia de la existencia de un hecho supuestamente probado?

Estas interrogantes son algunas de las que se formula esta defensa, ya que no existe elemento probatorio alguno que sustente la calificante referida a los motivos fútiles e innobles, lo que genera la aquí denunciada indebida aplicación del numeral 1 del artículo 406 del Código Penal por parte de la Sala 10 de la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal del Área Metropolitana de Caracas.

No puede el juzgador aplicar una norma jurídica sin el debido sustento probatorio a la hora de sentenciar, ya que puede incurrir en una arbitrariedad en detrimento del justiciable.

(…)

Los hechos señalados al perseguido penal deben estar fundamentados de manera clara, es decir, no puede el Sentenciador señalar hechos y circunstancias a su libre convicción y de manera arbitraria, simplemente porque los infiere o deduce, sino que debe describir el hecho acreditado de manera clara a fin de poder realizar el proceso de adecuación típica, con lo cual se salvaguarda el derecho a un juicio justo.

En el caso que nos ocupa, la Sala 10 de la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal del Área Metropolitana de Caracas, mantiene sin elemento probatorio alguno, la calificante a que se refiere el numeral 1 del artículo 406 del Código Penal, siendo que lo procedente en derecho es declarar con lugar la presente denuncia y emitir decisión conforme a lo probado en el debate oral y público…”.

 

 

V

DEL EXAMEN DE LAS DENUNCIAS FORMULADAS POR LA DEFENSA PRIVADA DEL CIUDADANO IMPUTADO OTTO DEL VALLE

MARTÍNEZ RAMÍREZ

 

 

En la primera denuncia, sobre la base del artículo 460 del Código Orgánico Procesal anterior, señaló la violación de la Ley, por falta de aplicación del artículo 173 ejusdem (hoy artículo 157 ibídem), impugnando tanto la sentencia dictada por el tribunal de juicio, como la sentencia de la Sala Diez de la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal del Área Metropolitana de Caracas, en virtud de que –según afirma- ambas decisiones están inmotivadas.

 

Explica el recurrente, que la sentencia de la Corte de Apelaciones incurrió en “…uno de los vicios de argumentación lógica llamado PETICIÓN DE PRINCIPIO, el cual consiste en dar por probado o aceptar como probado aquello que debió ser objeto de la prueba, sin exponer las razones y argumentos de Derecho del medio de prueba mencionado, ni cuáles son los efectos que produce sobre el proceso, lo cual vicia la sentencia de inmotivación…”.

 

Continúa el recurrente expresando que “…la Corte de Apelaciones incurre en el mencionado vicio de petición de principio y por lo tanto en ilogicidad de la motivación, toda vez que en la parte motiva de la sentencia, al igual que la Juzgadora de Juicio, da por cierto que el ciudadano OTTO DEL VALLE MARTÍNEZ, era quien en un primer momento portaba el arma haciendo una serie de afirmaciones partiendo de esa falsa premisa (…) la Corte de Apelaciones en su fundamento para declarar sin lugar la denuncia hecha por la defensa, INFIERE(ya que ninguna prueba lo establece) que el arma la portaba en primer momento mi defendido OTTO DEL VALLE MARTÍNEZ RAMÍREZ…”.

 

Posteriormente, se refirió a las pruebas que fueron objeto del contradictorio, específicamente de las declaraciones de los ciudadanos KEYLA MARISOL CONTRERAS RIVAS y VÍCTOR JOSÉ CARREÑO SÁNCHEZ, quienes -según la defensa- afirman que el arma de fuego estuvo desde un principio en manos del hoy occiso ELVIS RUIZ VILLANUEVA y que hubo un forcejeo donde el ciudadano OTTO DEL VALLE MARTÍNEZ RAMÍREZ “…logró defenderse y salieron los disparos…”.

 

Continuó refiriéndose a las pruebas debatidas en juicio, esta vez a las declaraciones de los ciudadanos LUISA OFELIA VILLANUEVA y SANTIAGO RUIZ FIGUEREDO, quienes “…no pudieron ver quien tenía el arma desde el principio y si existió o no forcejeo…”.

 

Y concluyó expresando que tanto el tribunal de juicio como la Corte de Apelaciones, afirman (sin fundamento alguno) que el arma siempre estuvo en poder del imputado OTTO DEL VALLE MARTÍNEZ RAMÍREZ y que, partiendo de esa falsa premisa ambas instancias finiquitan en que dicho ciudadano actuó con intención y por motivos fútiles e innobles.

 

Finalmente, solicita la nulidad tanto de la sentencia de la Corte de Apelaciones como la de juicio, ordenando a otro tribunal del referido Circuito Judicial Penal del la realización de un nuevo debate oral y público.

 

V

DE LA ADMISIBILIDAD

 

Revisado como ha sido el recurso de casación interpuesto por la defensa del ciudadano OTTO DEL VALLE MARTÍNEZ RAMÍREZ, la Sala procede a resolverlo en base a las siguientes consideraciones:

 

            El recurrente acertadamente apoya la primera denuncia de su recurso, en el artículo 460 del Código Orgánico Procesal Penal reformado, hoy artículo 452 “eiusdem”, denunciando la infracción de Ley por Falta de Aplicación del artículo 173 ejusdem, por parte de la Sala 10 de la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal del Área Metropolitana de Caracas, al decidir la apelación hecha contra la sentencia del Juzgado; sin embargo, comete un error al impugnar simultáneamente la sentencia dictada por el tribunal de juicio que condenó al ciudadano OTTO DEL VALLE MARTÍNEZ RAMÍREZ, y la sentencia dictada por la Corte de Apelaciones que al resolver la apelación, declaró parcialmente con lugar el recurso de apelación interpuesto por la Defensa únicamente en lo que respecta a la falta de aplicación de la atenuante de minoridad, prevista en el numeral 1 del artículo 74 del Código Penal, sin percatarse de que el recurso extraordinario sólo procede en contra de esta última decisión, todo ello de conformidad con lo establecido en el artículo 451 del Código Orgánico Procesal Penal, el cual expresa lo siguiente:

 

“Artículo 451. Decisiones Recurribles. El recurso de casación sólo podrá ser interpuesto en contra de las sentencias de las cortes de apelaciones que resuelvan sobre la apelación, sin ordenar la realización de un nuevo juicio oral…” (Subrayado de la Sala)

 

            Por otra parte, la Sala de Casación Penal observa que la presente denuncia, además de estar planteada fundamentalmente en los mismos términos que la formulada ante la Corte de Apelaciones con motivo de la interposición del recurso de apelación, lo cual llama la atención; se dirige a insistir en cuestiones que ya fueron objeto del contradictorio, mediante el análisis de las pruebas.

 

            Acorde con lo anterior la Sala de Casación Penal del Tribunal Supremo de Justicia, en jurisprudencia reiterada, ha precisado:

 

“… Se observa en la fundamentación de la denuncia, que el defensor público recurrente pretende impugnar por una parte, que en el juicio oral y público no quedó suficientemente demostrado los hechos y la culpabilidad del ciudadano acusado, y por la otra pretende que la Corte de Apelaciones analice las pruebas evacuadas durante el juicio.

Al respecto, la Sala ha establecido en reiterada jurisprudencia lo siguiente: “… los recurrentes no pueden por vía del recurso de casación, procurar que se analicen incidencias propias de primera instancia, impidiéndole atacar conjuntamente las sentencias dictadas por la Corte de Apelaciones y por el Tribunal de Juicio, ya que la procedencia de este recurso es extraordinario y sólo dimana contra los fallos dictados por las Cortes de Apelaciones…”. (Sentencia Nº 565 de fecha 13.11.2009, que ratifica criterio expuesto en decisión No. 387 del 11.7. 2007).

 

 

Siendo así las cosas, la pretendida inmotivación, no es más que una simple inconformidad con el fallo recurrido, por no haber anulado el fallo de instancia, mediante el cual se condenó al ciudadano OTTO DEL VALLE MARTÍNEZ RAMÍREZ, por el delito de HOMICIDIO CALIFICADO, previsto y sancionado en el artículo 406, numeral 1 del Código Penal.

 

            Pues bien, la simple inconformidad del recurrente con el fallo de alzada, no es suficiente para que se entienda fundamentada la denuncia, pues tal inconformidad debe ir acompañada del motivo que hace procedente el recurso de casación, lo contrario, se traduce en infracción de las exigencias contenidas en el artículo 454 del Código Orgánico Procesal Penal, en el sentido de que en el escrito de fundamentación del recurso de casación debe indicarse “… en forma concisa y clara, los preceptos legales que se consideren violados por falta de aplicación, por indebida aplicación, o por errónea interpretación, expresando de qué modo  se  impugna la  decisión, con  indicación  de los motivo s que lo hacen procedente …”.

 

La Sala Penal en relación con la simple inconformidad de los recurrentes, sin que ello esté acompañado del motivo que hace procedente el recurso de casación, ha dicho lo siguiente:

 

“…Así que la simple inconformidad de los recurrentes con el fallo dictado por la Corte de Apelaciones, sin que esté acompañado del motivo que hace procedente el recurso de casación, tal como lo exige el artículo 462 del Código Orgánico Procesal Penal, conlleva a la desestimación (…) del recurso de casación por manifiestamente infundada, de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 465 ‘eiusdem’. Así se declara…”. (Sentencia número 127 del 30 de marzo de 2007, en el expediente 2007-47, resaltado de dicha sentencia).

 

En consecuencia, la Sala decide que lo procedente y ajustado a derecho es desestimar la denuncia, sobre la base de las razones que han quedado expresadas  y conforme a lo establecido en el artículo 457 del Código Orgánico Procesal Penal.  Así se decide.

 

            En la segunda denuncia, la Defensa Privada del ciudadano imputado, citando como fundamento el artículo 460 del Código Orgánico Procesal Penal, señaló la infracción de la Ley, por falta de aplicación del numeral 1 del artículo 406 del Código Penal, el cual establece como calificante del homicidio, el haber sido éste cometido “por motivos fútiles e innobles”, expresando su inconformidad con el fallo de alzada, porque compartió el criterio del tribunal de juicio, según el cual estaría comprobada la calificante.

 

Para demostrar que no se justifica la aplicación de la calificante y que además no quedó comprobada en juicio, trajo a colación las declaraciones de los ciudadanos: KEYLA MARISOL CONTRERAS RIVAS, VÍCTOR JOSÉ CARREÑO SÁNCHEZ y LUISA OFELIA VILLANUEVA, quienes sostienen que la víctima “…era quien ofendía y provocaba al ciudadano OTTO DEL VALLE MARTÍNEZ RAMÍREZ, cuando le decía que olía a estiércol y se le encimó…”.

 

Concluyó denunciando que “…en su sentencia la Corte de Apelaciones no dice cuál es el elemento probatorio que la lleva al convencimiento de que mi defendido actuó por motivos fútiles e innobles. De tal manera que es indebida la aplicación del numeral 1 del artículo 406 del Código Penal, puesto que no existe elemento probatorio alguno que lleve a la convicción de tal aseveración…”.

 

 

La Sala, para decidir, observa:

 

El recurrente expresa su inconformidad con la sentencia de la Corte de Apelaciones, pues de acuerdo a lo denunciado indica que ésta incurrió en el vicio de violación de la Ley por falta de aplicación del numeral 1 del artículo 406 del Código Penal, porque compartió el criterio del tribunal de juicio respecto a la aplicación de la calificante del delito de homicidio, por haberse cometido por motivos fútiles o innobles.

 

Respecto al contenido de la presente denuncia, precisa la Sala que al tribunal de alzada, sólo le compete verificar la procedencia o no de las denuncias que con motivo del recurso de apelación, planteen las partes por violación de la Ley, debido a la inobservancia o errónea aplicación de una norma jurídica.

 

De tal manera que el único supuesto en el cual la Corte de Apelaciones pudiera incurrir en falta de aplicación de una norma de carácter sustantivo (como lo denuncia el recurrente, numeral 1 del artículo 406 del Código Penal) es cuando a pesar de declarar sin lugar la apelación hubiese dictado una decisión propia sobre el caso, lo cual no ocurrió, por lo cual debe forzosamente desestimarse esta segunda denuncia, por manifiestamente infundada, de conformidad con lo establecido en el artículo 457 del Código Orgánico Procesal Penal. Así se decide.

 

En consecuencia y sobre la base de argumentos suficientemente explanados en párrafos precedentes, la Sala de Casación Penal DESESTIMA POR MANIFIESTAMENTE INFUNDADO, el recurso de casación interpuesto por el profesional del Derecho FERNANDO ENRIQUE DIAZ ARDILA, actuando como Defensor Privado del ciudadano OTTO DEL VALLE MARTÍNEZ RAMÍREZ, de acuerdo a lo previsto en el artículo 457 del Código Orgánico Procesal Penal vigente (antes artículo 465). Así se decide.

 

VII

DECISIÓN

 

Por las razones expuestas, el Tribunal Supremo de Justicia en Sala de Casación Penal, administrando Justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley, DESESTIMA por manifiestamente infundado, el recurso de casación propuesto por el profesional del Derecho FERNANDO ENRIQUE DÍAZ ARDILA, quien actúa en su carácter de Defensor del ciudadano OTTO DEL VALLE MARTÍNEZ RAMÍREZ, de acuerdo a lo previsto en el artículo 457 del Código Orgánico Procesal Penal vigente (antes artículo 465).

 

Dada, firmada y sellada en el Salón de Audiencias del Tribunal Supremo de Justicia, en Sala de Casación Penal, en Caracas, a los  CATORCE   días del mes de   FEBRERO   de dos mil trece.  Años 202° de la Independencia y 153º de la Federación.

 

Publíquese, regístrese y bájese el expediente.

 

La Magistrada Presidenta,

 

 

DEYANIRA NIEVES BASTIDAS

                                                

 

El  Magistrado Vicepresidente,

 

 

HÉCTOR MANUEL CORONADO FLORES

 

El Magistrado,

 

 

 

PAÚL JOSÉ APONTE RUEDA

 

La Magistrada Ponente,

 

 

 

YANINA BEATRIZ KARABIN de DÍAZ

La Magistrada,

 

 

ÚRSULA MARÍA MUJICA COLMENARES

La Secretaria,

 

GLADYS HERNÁNDEZ GONZÁLEZ

Exp. 2012-386.

YBKdD.