Ponencia de la Magistrada Doctora DEYANIRA NIEVES BASTIDAS.

 

El 27 de abril de 2005, se recibió en la Sala de Casación Penal del Tribunal Supremo de Justicia un oficio Nº  371-05 del Juzgado Trigésimo Sexto de Primera Instancia en Función de Control del Circuito Judicial Penal del Área Metropolitana de Caracas, en el que solicitó la extradición del ciudadano Luis Clemente Posada Carriles, venezolano por naturalización y portador de la cédula de identidad N° 5.304.069.

 

El 27 de abril de 2005, se dio cuenta en la Sala y se designó ponente a la Magistrada Doctora Deyanira Nieves Bastidas, quien con tal carácter suscribe la presente decisión.

 

En esa misma fecha, mediante oficio N° 262, la Sala  remitió copia certificada del expediente al ciudadano Fiscal General de la República y de  acuerdo con lo dispuesto en el numeral 16 del artículo 108 del Código Orgánico Procesal Penal. Y el 2 de mayo de 2005 se recibió el informe correspondiente, en el que expresó lo siguiente:

 

“...El Ministerio Público a mi cargo, dirección y responsabilidad, opina que la extradición del ciudadano Luis Clemente Posada Carriles, de nacionalidad venezolana, plenamente identificado en autos, solicitada por el Juzgado Trigésimo Sexto de Primera Instancia en Función de Control del Circuito Judicial Penal del Área Metropolitana de Caracas, se encuentra ajustada a derecho, debiendo ser declarada con lugar...”.

 

La Sala de Casación Penal pasa a decidir de acuerdo con el artículo 5 (numeral 38) de la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia y el artículo 392 del Código Orgánico Procesal Penal. Al efecto, observa lo siguiente:

 

El Juzgado Primero de Primera Instancia en lo Penal de la Circunscripción Judicial del Distrito Federal y Estado Miranda,  el 2 de noviembre de 1976, estableció lo siguiente:

 

 “...Resultaron víctimas,  setenta y tres personas, según declaran las autoridades de la línea de aviación, que chequearon y constataron debidamente este número de personas y que sólo se pudieron identificar, los cadáveres de RITA THOMAS, VIOLETA THOMAS, SABRINA HARRIPAUE, ALBERTO ABREU, JOSÉ RAMÓN ARENCIBIA ARRENDONDO, LOZANO SERRANO y MANUEL ABELARDO RODRÍGUEZ; y que los Médico Patólogos certificaron que la muerte se debió a chock y hemorragia por lesiones. Este delito se cometió por un incendio que se produjo en el avión de la línea Cubana de Aviación CU455, y que según dijeron los expertos causó el incendio un explosivo que se detonó en ese avión, y el reporte último que hizo el piloto donde decía ‘tenemos una explosión a bordo, descendemos inmediatamente, tenemos fuego adentro’. Este avión se precipitó en alta mar causando la muerte de las setenta y tres personas que se han dicho antes.

1.- Con el reporte del accidente del avión CU455, el cual está narrado ampliamente en el cual constan todas las últimas comunicaciones que el avión hizo con el Aeropuerto de SEABBLL, y entre ellas la comunicación que decía ‘tenemos una explosión a bordo, descendemos inmediatamente, tenemos fuego a dentro’, y donde consta además que la cantidad de restos que se observaron después de la caída del avión  y las manchas de aceite en el mar y que no se encontraron señales de sobrevivientes.

2.- Con el reporte preliminar del examen de los restos recuperados en el mar, el cual aparece narrado ampliamente y donde consta que el avión DC8 455 de Cubana de Aviación, cayó al mar cerca de la costa oeste de Barbados y además consta la conclusión que hace el experto ERIC NEWTON, de que de la evidencia material extraída, y que él examinó indicó que se detonó un aparato de explosividad en ese avión 455.

3.- Con la declaración de HUTHON SEACOCH, la cual aparece narrada y que refiere que vio varios objetos en el agua del mar, como partes de cuerpos humanos, manos, zapatos, pasaportes y que oyó decir que era de un avión que se había caído.

4.- Con las declaraciones de GEORGE ROCK, CECEIL HENRY, MERLIN MATTS, las cuales aparecen narradas y quienes refieren que vieron piezas de metal del avión, esponjas de rellenos de asientos de avión, zapatos de diferentes tipos, que todos estos objetos los entregaron al Departamento de Investigación Criminal.

5.- Con la declaración de HUGABRATHWAITE a quien le informaron por la torre de control que el vuelo de Cubana 455 regresaba en emergencia y que luego le informaron que el avión había caído al mar.

6.- Con la declaración de FRANK RONALD, oficial de Guardacosta quien refiere que se trasladó al lugar de los hechos y vio aceite sobre el agua, efectos personales y siete cadáveres mutilados, ni siquiera se le podía distinguir el sexo.

7.- Con la declaración del Capitán del Barco Barbados SABOYN CLARK, quien refiere que con doce tripulantes comenzaron la búsqueda de sobrevivientes y que sólo encontraron cadáveres mutilados que salían del avión sumergido.

8.- Con la declaración de Haustin Tull, quien se encontraba trabajando en el mar, cuando oyó un estallido en el agua, como algo que había caído en el mar, luego vio aceite sobre la superficie del mar, pedazos de carne húmeda, ropa y un avión que bajó al mar.

9.- Con la declaración Glenn Fullfard, quien también refiere que vio en la escena de los hechos aceite sobre el mar, cadáveres en el agua y un cadáver completamente vestido.

10.- Con la declaración de Santiago José Lamas, quien refiere, que vio en el mar, ropas, maletas, asientos de avión, documentos.

11.- Con las declaraciones de Arnold J. Tassin, Edward Gil, Eva Riee, Wiston Hebert y Willie Hassen, quienes también vieron en el mar, ropas, maletas, asientos de avión y documentos y oyeron decir que eran cosas del avión que se había caído.

12.- Con la lista de pasajeros y tripulación, que las autoridades de la Línea de Aviación Cubana, constataron que en el avión CU-455, se habían montado, veinticinco tripulantes y cuarenta y ocho pasajeros y que sólo pudieron rescatar quince cadáveres.

13.- Con el reconocimiento de los cadáveres de RTIHE THOMAS, VIOLETA THOMAS, SABRINA HARRIPAUE, ALBERTO ABREU, JOSÉ RAMÓN ARENCIBIA ARRENDONDO, LOZANO SERRANO y MANUEL ABELARDO RODRÍGUEZ. Que hacen sus familiares y amigos.

14.- Con los exámenes patológicos que fueron llevados a cabo post mortem, de los quince cadáveres recuperados, que certifican los doctores A.S. Ashay y B. Brathwaite y que refieren que la muerte se debió a shoock (sic) y hemorragia con lesiones.

15.- Con el reporte que hace el avión DQ-650, y que está anotado en la torre de control que pertenece a la línea Caribe West  y que refirió que el avión CU-455, había caído al mar y había desaparecido.

16.- Con las declaraciones aportadas por los ciudadanos Andrew Nanderstany, Patrick ward, Philip Bruce, Robert Vanklet, Edwin Emmont, George Forte, Lincol Weeks, David Peper Payne, Haroldo Franklyn, Jin Roch, Richard Tryhane, Alston ergusson, Aton Guiler, Harrys Snaigg, Cecil Chase, Michael Brathwaite, Rudolph Griffith, Marin Woe, George Brun, David Hynds y Paul Foster, quienes refieren que presenciaron cuando un avión luego de maniobrar se precipitó hacía el mar, y que un humo negro le salía por la cola. Que seguidamente pudieron apreciar una mancha de aceite sobre el agua, cuerpos humanos y también otros objetos...”.

 

También el señalado Tribunal  Primero de Primera Instancia en lo Penal de la Circunscripción Judicial del Distrito Federal y Estado Miranda, en su sentencia expresó:

“...LA CULPABILIDAD Y CONSECUENTE RESPONSABILIDAD PENAL DE ORLANDO BOSCH Y LUIS POSADA CARRILES, como COAUTORES (...) está probada plenamente en los autos con los siguientes elementos:

1.      Con el acta policial de Dennis Elliott Randwer, donde declara que Hernán Ricardo le comunicó que el Jefe de la Organización era ORLANDO BOSCH (...) y que LUIS POSADA era el Jefe de una Agencia de Investigaciones (...).

2.      Con la declaración de Oscar King (...) y entre otras cosas refiere además que Ricardo dijo que había hecho varias llamadas a Venezuela, para ponerse en contacto con Orlando Bosch y Luis Posada.

3.      Con las declaraciones de Marinés Vegas (...) que refiere que recibió llamada de Hernán quien le dijo que llamara a Luis o a Gustavo y le dijera que estaba en una situación desesperada, que el autobús iba cargado de perros, que luego rompiera los teléfonos que le había dado (...).

4.      Con la declaración de Pamela Agard (...) quien refiere que el huésped Gutiérrez (que luego fue identificado como Hernán Ricardo), llamó a Caracas a Marinés Vegas y a Luis Posada y habló con ellos.

5.      Con la declaración de Hernán Ricardo Lozano (...) que refiere  que  llamó  a  Venezuela  a Luis Posada, para pedir consejo, ya que se encontraba en situación de peligro (...).

6.      Con la declaración de Freddy Lugo (...) quien refiere que supo que las llamadas que hizo Hernán desde Barbados fueron a Luis Posadas y a Orlando Bosch y que refirió en el mensaje que pasó que le comunicaran a estos dos que el bicho se había caído y que ya la carga había salido así como el autobús y los perros también (...)”.

 

Sobre la base de lo antes trascrito el Tribunal decretó y se ejecutó la detención de los ciudadanos Hernán Ricardo Lozano, Freddy Lugo, Luis Clemente Posada Carriles y Orlando Bosch Ávila.

 

Por otra parte, se deja constancia de que los ciudadanos abogados Letty Márquez de Salazar y Néstor Luis Contreras Guerrero, Fiscales Cuarto y Décimo Sexto del Ministerio Público de la Circunscripción Judicial del Distrito Federal y Estado Miranda, el 6 de julio de 1984, de acuerdo con el artículo 218 del derogado Código de Enjuiciamiento Criminal, formularon cargos contra el ciudadano Luis Clemente Posada Carriles, entre otros, por los delitos de Homicidio Calificado y Traición a la Patria, tipificados en los artículos 408 (ordinal 1°) del Código Penal y 464 del Código de Justicia Militar.

 

       En el escrito fiscal se lee lo siguiente:

 

            “...Se inició el presente juicio mediante auto de proceder de fecha 7 de octubre de 1976, dictado por la Dirección de los Servicios de Inteligencia y Prevención del Ministerio de Relaciones Interiores, al tener conocimiento a través  de publicaciones de la prensa que el día 6-10-76, se estrelló un avión de la línea Cubana de Aviación en la Costa Oeste de Barbados, pereciendo su tripulación y pasajeros y que presuntamente el hecho se debió a sabotaje perpetrado por una organización terrorista; la cual puede tener su (SIC) seno   cuadros de nacionales...”.

 

       A continuación aparece:

 

... Dennys Elliot Ramdwar, Comisionado Adjunto de la Policía de Trinidad y Tobago (...) por medio de los intérpretes, yo informé a JOSÉ GARCÍA sobre mi identidad y le dije que yo estaba encargado de la investigación relacionada con el siniestro del avión Cubano Vuelo CU-455 el cual ocurrió mar afuera de la Costa Norte de Barbados el 6 de octubre de 1976. Le dije que él y  FREDDY LUGO estaban detenidos pues se alegaba que ambos sabían algo sobre el siniestro, puesto que ellos habían viajados desde Trinidad a Barbados en dicho avión (...) en esta declaración JOSÉ VÁSQUEZ GARCÍA me dijo que su nombre exacto era (correcto)  HERNÁN RICARDO LOZANO, cédula N° 3821507, que todo el resto de su pasaporte era falso salvo su fotografía (...) A las 5:15 pm. del viernes 15 de octubre de 1976 FREDDY LUGO pidió verme y me dijo que deseaba hacer una nueva declaración ulterior la cual se registró por escrito, a través de los intérpretes. Durante esta exposición, LUGO me dijo que RICARDO le había dicho a él en el vuelo de Caracas a Trinidad que ORLANDO BOSCH y LUIS POSADA deben estar preocupados por él (RICARDO) y que después de veinte minutos de vuelo en la Línea Cubana Airlane entre Trinidad y Barbados, RICARDO se había puesto muy nervioso, sudaba, fue al baño, regresó del baño aún mas nervioso y sudando fuertemente. A las 3:15 pm. el sábado 16 de octubre de 1976, FREDDY LUGO solicitó verme en presencia del Superintendente Superior Gordon Waterman, Sargento Anthony Jack, N° 5133; Cabo Oscar King, N° 6823 y Miss Joy Kelsharll, recibí a LUGO en mi oficina y me dijo que había pensado el asunto nuevamente y deseaba decirme la verdad sobre el accidente del avión cubano (...) me dijo estar convencido de que HERNÁN RICARDO  era quien había colocado la bomba en el avión. Me dijo que Ricardo le había dicho en el avión de Caracas a Trinidad que él (Ricardo) iba a hacer volar un avión de la Cubana. En la misma declaración dijo que mientras iban en un taxi del Holiday Inn Hotel al Aeropuerto de Piarco Trinidad, Ricardo le repitió, con gran determinación, que él iba a ser explotar un avión de la Cubana. El domingo 17 de octubre de 1976 a eso de la 6:30 pm. RICARDO solicitó verme (...) Entonces él me dijo: (a) Que él era miembro de la CIA (Agencia Central de Inteligencia). (b) Que había sido reclutado por la CIA en Venezuela entre los años 1970-71. (c) Que había sido entrenado en Venezuela y en Panamá en Espionaje y contra espionaje. (d) Que había sido también entrenado en el manejo de bombas, armas con silenciadores y equipos fotográficos. (e) Que el nombre ‘El Cóndor’ es un frente a un grupo llamado ‘El Corou’ lo que es la abreviación de Comando de la Unidad de la Organización revolucionaria (...). (g) Que LUIS POSADA es la cabeza de una firma conocida como Investigaciones Comerciales e Industriales C.A. (h) Que LUIS POSADA es el Patrono y Jefe de dicha Agencia (...) El Martes 19 de octubre de 1976 a las 6:00 pm. FREDDY LUGO solicitó verme. Me dijo que había recordado hechos de la noche anterior y que deseaba darme una declaración mas amplia (...). En esta oportunidad LUGO dijo, que mientras RICARDO y él esperaban el avión Cubana fuera de Trinidad (sic) el 6 de octubre de 1976 ellos fueron al restaurant a tomar algo, él (LUGO) en un determinado momento fue al baño y a su regreso vio a RICARDO sosteniendo (amasando) en sus manos un algo que parecía masa y en cuanto él le dio una palmada al hombro RICARDO aplastó la sustancia y la colocó en el bolsillo de la chaqueta. Él también lo percibió sosteniendo un tubo de colgate (pasta dental) el cual él (LOZANO) precipitadamente se guardó en el bolsillo de la camisa. También recuerda que mientras ellos estaban en el avión RICARDO sacó en un momento el tubo de pasta (...). A las 8:30 pm. del 19 de octubre de 1976, el mismo día RICARDO LOZANO solicitó verme (...) me dijo que él era miembro de la CIA en Venezuela. Y que FREDDY LUGO era también miembro de la CIA reclutado por él (LOZANO) que él recibía su pago por intermedio suyo (LOZANO) y que LUGO le era asignado a él, dijo que LUGO tenía graduación clase ‘D’. Aún más dijo que él y LUGO habían salido de Caracas el 5 de octubre de 1976 para hacer unos trabajos de inteligencia en un avión cubano entre Trinidad y Barbados (...) continúo diciendo que él sabía quién había hecho volar el avión, que las personas eran venezolanas y que se encontraban  actualmente en Trinidad (...) él dudo por unos instantes y luego dirigiéndose a mi, dijo (...) que LUGO y él habían puesto la bomba. Me pidió una hoja de papel y con su propio puño y letra describió los pasos que deben seguirse antes de que una bomba fuese colocada en el avión y cómo se detona una bomba plástica (...) en el reverso del documento él dibujó un esquema de la bomba y el detonador y describió como una especie de lápiz con productos químicos que pueden ser programados para 8 minutos, 45 minutos, una hora, dos horas, tres horas, ocho horas, doce horas y 24 horas. Dijo que los detonadores estilo lápiz eran de variados colores, según el tiempo al cual la bomba había sido programada para explotar, tomó un lápiz de mi escritorio y me dijo que  ese lápiz se  semejaba (sic) a uno de los detonadores que él  había descrito.  Dijo que un cierto producto químico es inyectado en un tubo de pasta dental Colgate luego de haber extraído la verdadera pasta dentrifica. Este lápiz está en mi posición. Continuó y me dijo que él conocía todo lo relacionado con la organización Corou. Me pidió otra hoja de papel y en esta hoja  dibujó la carta organigrama de la organización. Este documento está marcado D.R.13.. Él me dijo que había llamado a ORLANDO BOSCH desde Barbados  después que el avión se había estrellado y BOSCH le dijo ‘amigo tenemos problemas aquí en Caracas no se vuela un avión jamás cuando está en el aire’ (...) Esta declaración esta fechada el 20 de octubre de 1976. Entre las cosas que dijo en esta oportunidad figura que FREDDY LUGO tenía dos (2) cámaras, una en su bolsa de viaje y la otra terceada al cuello. Dijo que una cámara la había dejado en el avión y que él estaba casi seguro que en esta cámara dejada por Lugo en el avión había una bomba...’. (...) LUGO me dijo que estaba seguro que era HERNÁN RICARDO LOZANO, quien había colocado  esa bomba, en el baño del avión cuando estuvo allí, además me dijo que lo había visto anteriormente con un puñado de algo que parecía como una masa o algo blando, amasándolo en su mano mientras estaban esperando el vuelo de la Cubana, en el Restaurante de la Piarco-Trinidad, LUGO declaró además que cuando vio la masa en la mano de RICARDO LUGO volvía en el momento del baño y cuando se aproximó a RICARDO le tocó en la espalda, observó al mismo tiempo que tenía sobre la mesa un tubo de pasta dental colgate, y mientras RICARDO miraba alrededor, EL RICARDO rápidamente lo aplanó, apretó la sustancia y de sol mentió (sic) en el bolsillo de la chaqueta  el tubo de pasta de diente, rápidamente se lo metió en el pecho (...) RICARDO dijo que era un agente de la CIA y que él trabajaba para LUIS POSADA (...) Dijo que estaba conciente de todas las actividades de ORLANDO BOSCH y su jefe LUIS POSADA y además declaró que fue él quien estaba a cargo de las actividades anticastristas del Caribe...”.

 

       De seguida, el Ministerio Público señaló:

 

“...Los hechos narrados anteriormente, constitutivos del delito de Homicidio Calificado en que perdieron la vida setenta y tres personas, que conformaban la tripulación y pasajeros del avión de la Cubana de Aviación, siniestrado en las costas de Barbados en horas de la tarde del día 6 de octubre de 1976, a consecuencia de un artefacto explosivo colocado a bordo, en cuyos hechos se encuentran incursos ciudadanos venezolanos como son FREDDY LUGO y HERNÁN RICARDO LOZANO, otro de origen cubano naturalizado venezolano como es LUIS POSADA CARRILES, y otro de nacionalidad cubana, como es  el Dr. ORLANDO BOSCH ÁVILA, quienes formaban parte de organizaciones anticastristas y cuyas actuaciones estaban dirigidas a realizar actos atentatorios contra el sistema político imperante en la República de Cuba, como es el caso de la voladura del avión de la Cubana de Aviación, cuyo acto terrorista se fraguó en territorio venezolano, aunado al hecho de las informaciones suministradas a requerimiento del Juzgado Militar Primero de Primera Instancia Permanente de Caracas, por el ciudadano Ministro Encargado del Ministerio de Relaciones Exteriores, Dr. Jorge Gómez Mantellini (folio 185, undécima pieza), quien con relación al hecho de la voladura del avión cubano, expresó: ‘...A).- Los actos de terrorismo internacional, por su naturaleza y gravedad, son circunstancias que pueden afectar las relaciones de amistad entre países y desatar conflictos políticos y diplomáticos entre ellos. El hecho materia de la consulta, en el cual presuntamente están involucrados venezolanos, en el que perecieron personas de diferentes nacionalidades y que constituye un acto de terrorismo internacional, pudo haber originado para Venezuela condiciones que desembocasen en una situación de tensión internacional y haber derivado asimismo hacia alguna de las consecuencias señaladas en el oficio que se responde. B).- Lo arriba expresado, desde luego, sería aplicable al hecho ocurrido el día 06 de octubre de 1976, esto es, el del avión de la empresa ‘CONSOLIDADA CUBANA DE AVIACIÓN’, si la justicia venezolana llega a determinar que son culpables los indiciados a quienes actualmente se instruye sumario en el Tribunal Primero de Primera Instancia Permanente de Caracas’; de lo manifestado por el ciudadano Director de los Servicios de Inteligencia y Prevención del Ministerio de Relaciones Interiores, General (r) Raúl Jiménez Gainza (folio 246, undécima pieza), quien contestó: ‘...En atención a sus particulares cumplo en informarle que este Despacho tiene conocimiento de que la agrupación denominada C.O.R.U., reúne a ciudadanos cubanos contrarios al régimen imperante en la República de Cuba y que uno de sus dirigentes es el Dr. ORLANDO BOSCH ÁVILA, quien actualmente se  encuentra presuntamente implicado en el siniestro de un avión de la Empresa Cubana de Aviación, hecho ocurrido en fecha 06-10-76’; y lo expresado por el ciudadano Director General de Inteligencia Militar, General Guillermo Cuartin Yánez (folio 247, undécima pieza) ‘Esta Dirección tiene conocimiento de la existencia de la organización denominada ‘CORU’. Dicha organización se fundó luego de una reunión a la cual asistieron unos 20 representantes de las diferentes organizaciones anticastristas que funcionan en el exterior de Cuba, especialmente en Miami-USA, y con los países de la región del Caribe. Esta reunión que se celebró en el mes de Junio de 1976 en un lugar de las montañas de Bonao, República Dominicana, tuvo por objeto unificar las acciones de los grupos anticastristas, en el interior y exterior de Cuba. Hasta la fecha se han atribuido unos 20 actos terroristas principalmente contra las Embajadas de Cuba, incluyendo el atentado contra un avión militar venezolano en Miami-USA, y el avión comercial cubano siniestrado en las Bahamas. El ciudadano cubano, ORLANDO BOSCH a quien actualmente se le siguen dos juicios en Venezuela, está sindicado de pertenecer a la máxima dirigencia del grupo terrorista CORU; constituyen actos hostiles  contra un país extranjero con el cual Venezuela mantiene relaciones diplomáticas, como es la República de Cuba, y expusieron a Venezuela en una situación de tensión con aquél país que podía afectar las relaciones de amistad y desatar conflictos políticos y diplomáticos entre ambos países, lo cual conforma el hecho delictivo contemplado en el ordinal 3° del artículo 464 del Código de Justicia Militar, que amerita pena corporal y cuya acción no se encuentra evidentemente prescrita para perseguirlo, por el cual les decretó la detención judicial el Juzgado Militar Primero de Primera Instancia Permanente de Caracas, en fecha 22-8-77, a los ciudadanos HERNÁN RICARDO LOZANO, FREDDY LUGO y LUIS POSADA CARRILES, excluyendo de dicho mandamiento judicial al ciudadano ORLANDO BOSCH ÁVILA, por no ser venezolano y no haber residido en Venezuela por más de diez años, a tenor de lo dispuesto en el artículo 470 ejusdem, cuyo pronunciamiento judicial en concepto de los infrascritos  (sic) representantes del Ministerio Público está ajustado a derecho, por estar demostrado el cuerpo del delito imputado a dichos ciudadanos y existir en su contra fundados y plurales indicios de culpabilidad en las actas procesales...”.

 

Finalmente, los representantes del Ministerio Público formularon los  cargos siguientes:

 

“...Por las razones y consideraciones anteriormente expresadas, formulamos cargos a los procesados de autos de la siguiente manera: ...a LUIS POSADA CARRILES  y ORLANDO BOSCH ÁVILA, ...como COOPERADORES INMEDIATOS en la ejecución del referido hecho delictivo, y pedimos se les imponga a cada uno de los mencionados inculpados, la sanción prevista en el ordinal 1°, del artículo 408 del Código Penal Vigente; e igualmente, formulamos cargos contra los nombrados HERNÁN RICARDO LOZANO, FREDDY LUGO y LUIS POSADA CARRILES, como autores del delito de TRAICIÓN A LA PATRIA, previsto en el ordinal 3° del artículo 464 del Código de Justicia Militar, y pedimos les sea aplicada la penalidad señalada en el artículo 465 ejusdem...”.

 

En lo que respecta al ciudadano Luis Clemente Posada Carriles aparece en el expediente lo siguiente:

 

“...Los imputados LUIS POSADA CARRILES y HERNÁN RICARDO LOZANO, en fecha 08 de septiembre de 1982, se fugaron del cuartel San Carlos de esta Ciudad (sic) lugar donde se encontraban detenidos, haciendo uso de violencia, pues, uniformados de oficiales, tomaron como rehén al Tte. (AV) Ángel Miranda Rijos, Jefe de los Servicios en el referido Cuartel, a quien amenazaron con una granada y una pistola calibre 9 mm para salir del cuartel, lo cual hicieron en el vehículo del Teniente (folios 2 y 12, pieza 28). El vehículo fue  localizado  en  el  Centro  Comercial Paseo Las Mercedes (folio 60, p 28) y, en su interior, fue encontrado ‘...un artefacto simulando un aparato explosivo’ y la pistolera (sic)  del mencionado Teniente (folio 10, p 28), siendo capturados los evadidos al día siguiente (...).

En fecha 4 de noviembre de 1984, los mismos ciudadanos, HERNÁN RICARDO y LUIS POSADA CARRILES, intentaron fugarse, esta vez de la Casa de Reeducación y Trabajo Artesanal de El Paraíso. Dice el informe relativo a este intento de fuga que, siendo aproximadamente las 2 y 50 am, se sintió una explosión, constatándose que la planta eléctrica, del referido centro de reclusión había sido volada. En el lugar de los hechos fueron encontrados  los ciudadanos HERNÁN RICARDO y LUIS POSADA CARRILES,  a quienes les fue (sic) incautado un niple. Posteriormente fueron desmanteladas por la DISIP, dos bombas localizadas dentro de los talleres del mismo centro penitenciario (folios 170, p 35) y, en fecha 18 de agosto de 1985 LUIS POSADA CARRILES se fugó de la Penitenciaria General de Venezuela (pieza 35)...”.

 

Con ocasión de la fuga del ciudadano Luis Clemente Posada Carriles, el Tribunal de la Causa dictó lo siguiente:

 “... EDICTO.

EN SU NOMBRE A TODAS LAS AUTORIDADES CIVILES Y MILITARES DE LA REPÚBLICA. SE HACE SABER:

Que el ciudadano LUIS POSADA CARRILES, de 49 años de edad, de estado civil casado, Titular de la Cédula de Identidad N° 5.304.069, cuyas señales fisonómicas constan en la foto que se anexa y quien se encontraba detenido en la Penitenciaria General de Venezuela, San Juan de  Los Morros, Estado Guárico, a la orden de este Juzgado Décimo Tercero de Primera Instancia en lo Penal y de Salvaguarda del Patrimonio Público de la Circunscripción Judicial del  Distrito Federal y Estado Miranda, sindicado por la comisión de los delitos de HOMICIDIO CALIFICADO, PORTE ILÍCITO Y FABRICACIÓN DE ARMAS DE GUERRA, TRAICIÓN A LA PATRIA y otros, se fugó el día domingo 18 de agosto de 1985, del interior de la mencionada penitenciaria, sin que hasta la presente fecha haya sido lograda su recaptura.

Que en virtud  de  lo anterior se libra el presente EDICTO, conforme a lo previsto en el artículo 384 del Código de Enjuiciamiento Criminal, fijándose copia en el lugar del juicio, en el de la fuga y en el domicilio o residencia conocida de fugado y haciéndose la correspondiente publicación que ordena la Ley, a objeto de  que las autoridades de la República se sirvan dar  el más rápido cumplimiento al mandato que se contiene en este EDICTO y si lograran la captura del ciudadano LUIS POSADA CARRILES, se servirán trasladarlo con las seguridades del caso a la Penitenciaria General de Venezuela, San Juan de Los Morros, Estado Guárico, poniéndolo a la orden de este Tribunal de Primera instancia.

Dada, firmada y sellada en la Sala de audiencias del Juzgado Decimotercero de Primera Instancia en lo Penal y de Salvaguarda  del Patrimonio Público de la Circunscripción Judicial del Distrito Federal y Estado Miranda, en Caracas, a los dieciocho  (18) días del mes de septiembre de mil  novecientos ochenta y cinco (1985). AÑOS 175° de la Independencia y 126° de la Federación...”.

 

            El 21 de agosto de 2001, el Juzgado Cuarto para el Régimen Procesal Transitorio del Circuito Judicial Penal del Área Metropolitana de Caracas, solicitó al Tribunal Supremo de Justicia la extradición del ciudadano Luis Clemente Posada Carriles, en los términos siguientes:

“...Vista la comunicación N° 1393, de fecha 10 de Agosto de 2001, mediante la cual el Vice-Ministro de Seguridad Jurídica participa que según información suministrada por la Fiscalía 1° del Circuito de la República de   Panamá,   el   ciudadano   LUIS   CLEMENTE    POSADA CARRILES, fue aprehendido el  17 de noviembre de 2000, en el Hotel Coral Suites, en la capital de la República de Panamá, por el delito de POSESIÓN DE EXPLOSIVOS, y por cuanto se observa: 1°) Que sobre el mismo pesa una Medida Privativa de Libertad dictada por el suprimido Juzgado Primero de Primera Instancia en lo Penal del Área Metropolitana de Caracas, en fecha 2-11-76, al considerarlo Co-autor en la comisión de los delitos de HOMICIDIO CALIFICADO y FABRICACIÓN DE ARMAS DE GUERRA, sancionados en los artículos 408, ordinal 1°  y 275  relación al 83, todos del Código Penal. 2°) Que el Ministerio Público en fecha 06 de julio de 1994 (sic) formuló cargos  en contra del imputado LUIS CLEMENTE POSADA CARRILES, como cooperador inmediato en la ejecución del delito de HOMICIDIO CALIFICADO, antes citado, así como por el delito  de TRAICIÓN A LA PATRIA, previsto en el ordinal 3° del artículo 464 del Código de Justicia Militar. 3°) Que de acuerdo  al contenido de la comunicación N° 2731 de fecha 20 de agosto de 1985, emanada de la Penitenciaria General de Venezuela, donde se constata que el mismo se fugó de ese establecimiento penal, razón por la cual el suprimido Juzgado Décimo Tercero de Primera Instancia en lo Penal del Área Metropolitana de Caracas, en fecha 18-09-85, acordó librar Edicto a todas las Autoridades Civiles y Militares de la República, a los fines de que se produjera la captura del mencionado imputado. Este Tribunal, a los fines de iniciar el proceso de Extradición Activa contemplado en el artículo 395 del Código Orgánico Procesal Penal, acuerda oficiar al Presidente y demás Magistrados del Tribunal Supremo de Justicia y remitirle anexo  informe elaborado, así como copias  certificadas de los soportes correspondientes. Provéase lo conducente. Cúmplase...”.

 

El 20 de diciembre de 2001, la Sala de Casación Penal del Tribunal Supremo de Justicia “...solicita del Gobierno de la República de Panamá, la extradición del ciudadano Luis Clemente Posada Carriles:..”;  y por los mismos hechos en los cuales, en esta oportunidad, se basa para pedirla el Juzgado Trigésimo Sexto de Primera Instancia en Función de Control del Circuito Judicial Penal del Área Metropolitana de Caracas.

 

Cabe advertir que el 26 de agosto de 2004, la República de Panamá indultó al ciudadano Luis Clemente Posada Carriles, quien había sido condenado en ese país por delitos contra la seguridad colectiva.

 

El 14 de febrero de 2005, el Juzgado Trigésimo Sexto de Primera Instancia en Función de Control del Circuito Judicial Penal del Área Metropolitana de Caracas, acordó librar orden de captura al ciudadano Luis Clemente Posada Carriles.

 

El señalado Juzgado Trigésimo Sexto, en la decisión del 26 de abril de 2005, expresó lo siguiente:

 

“...El día 14 de abril de 2005, la Dra. Capaya Rodríguez  González Fiscal 33° del Ministerio Público del Área Metropolitana de Caracas, solicitó la aplicación de una medida  privativa de libertad contra el ciudadano LUIS CLEMENTE POSADA CARRILES, por la presunta comisión de los delitos de Cooperador Inmediato en la Ejecución del delito de Homicidio Calificado, previsto y sancionado en el artículo 408 ordinal 1° en relación con el artículo 83 del Código Penal y Traición a la Patria, previsto y sancionado en el artículo 464 ordinal 3° del Código de Justicia Militar.

El día 14 de abril de 2005, este Juzgado acordó medida privativa de libertad de conformidad con lo establecido en el artículo 250 del Código Orgánico Procesal Penal, contra el ciudadano LUIS CLEMENTE POSADA CARRILES, por la comisión de los delitos de Cooperador Inmediato en la Ejecución del delito de Homicidio Calificado, previsto y sancionado en el artículo 408 ordinal 1° en relación con el artículo 83 del Código Penal y Traición a la Patria, previsto y sancionado en el artículo 464 ordinal 3° del Código de Justicia Militar.

El día 26 de abril de 2005, la Dra. Capaya Rodríguez González Fiscal 33° del Ministerio Público del Área Metropolitana de Caracas, mediante escrito solicitó a este Juzgado que se inicie nuevamente el procedimiento para solicitar la extradición del ciudadano acusado Luis Clemente Posada Carriles, de quien se tiene noticias  se encuentra en los Estados Unidos de Norteamérica en trámite de un asilo político.

En tal sentido observa esta Juzgadora que el Código Penal en su artículo 3° establece ‘Todo el que cometa un delito o una falta en el territorio de la República, será penado con arreglo a la Ley venezolana’ (...).

Visto que el ciudadano Luis Clemente Posada  Carriles, no se encuentra en el Territorio Nacional y actualmente se tienen noticias de que se encuentra en la Ciudad de Miami – Florida, de los Estados Unidos de Norte América.

Esta juzgadora tomando en cuenta que se le imputa la comisión de delitos que según nuestra legislación patria no se encuentran prescritos, y que dicha causa se rige por las normas previstas en el artículo 523 del Código Orgánico Procesal Penal, prevista para el régimen transitorio, y por lo tanto se encuentran llenos los extremos  de ley, considera que lo procedente y ajustado a derecho es remitir las presentes actuaciones a la Sala de Casación Penal del Tribunal Supremo de Justicia, de conformidad con el contenido del artículo 392 del Código Orgánico Procesal Penal. Así se decide...”.

 

            Sobre la base de lo anteriormente expuesto  se examina lo siguiente:

 

La solicitud de extradición se realiza  con apoyo en el Código Penal, el Código Orgánico Procesal Penal, los Tratados Internacionales suscritos por la República Bolivariana de Venezuela con distintos países de la comunidad internacional y en los principios del Derecho Internacional.

 

El Código Orgánico Procesal Penal contempla lo siguiente:

 

Artículo 391. La extradición se rige por las normas de este Título, los tratados, convenios y acuerdos internacionales suscritos por la República”.

 

Artículo 392. Extradición activa. Cuando se tuviere noticias de que un imputado respecto del cual el Ministerio Público haya presentado la acusación y el Juez de control haya dictado una medida cautelar de privación de libertad, se halla en país extranjero, el Juez de control se dirigirá al Tribunal Supremo de Justicia con copia de las actuaciones en que se funda.

 (...)

El Tribunal Supremo de Justicia, dentro del lapso de treinta días contados a partir del recibo de la documentación pertinente y previa opinión del Ministerio Público, declarará si es procedente o no solicitar la extradición, y, en caso afirmativo, remitirá copia de lo actuado al Ejecutivo Nacional”.

 

Los delitos  por los que se solicitó la extradición del ciudadano Luis Clemente Posada Carriles, están tipificados en la legislación nacional en los artículos siguientes:

 

Artículo 408. En los casos que se enumeran a continuación se aplicarán las siguientes penas:

1° Quince a veinticinco años de presidio a quien cometa  el homicidio por medio de veneno o de incendio, sumersión u otro de los delitos previstos en el Título   VII de este libro, con alevosía o por motivos fútiles e innobles, o en el curso de la ejecución de los delitos previstos en los artículos 453, 454, 455, 457, 460 y 462 de este Código...”.

 

“Artículo 464. Son delitos de traición a la patria:

3. Practicar actos de hostilidad contra un país extranjero que expongan a Venezuela a peligro de guerra, ruptura de relaciones diplomáticas, represalias o retorsión..:”.

 

“Artículo 465. Los que incurran en los delitos de traición anteriormente determinados, serán condenados a treinta años de presidio, salvo que sean los contemplados en los ordinales 5°, 7°, 15 y 25, los cuales serán castigados con la pena de veintiséis años de presidio a menos que concurran circunstancias agravantes, casos en que podrá elevarse hasta treinta años;  o los contemplados en los ordinales 3° y 17, los cuales se castigarán con veintidós años de presidio y en caso de concurrencia de agravantes podrá elevarse las penas hasta veintiséis años.

Quienes incurran en los delitos de traición previstos en el artículo anterior serán sancionados en todos caso con las penas accesorias de expulsión de las Fuerzas Armadas, previa degradación  o anulación de clases según el caso”.

 

Ahora bien, de acuerdo con lo señalado por el Juzgado Trigésimo Sexto en Función de Control del Circuito Judicial Penal del Área Metropolitana de Caracas, el solicitado en extradición se encuentra “... en la Ciudad de Miami – Florida, de los Estados Unidos de Norte América...”.

 

 Entre la República Bolivariana de Venezuela y los Estados Unidos de América, país requerido, existe un tratado de extradición que fue firmado en Caracas, el 19 de marzo de 1922 y en su primer artículo se estipuló lo siguiente:

 

“El Gobierno de los Estados Unidos de Venezuela y el Gobierno de los Estados Unidos de Norte América convienen en entregar a la justicia, mediante petición hecha conforme a lo que en este Convenio se dispone, a todos los individuos acusados o convictos de cualquiera de los delitos cometidos dentro de la jurisdicción de una de las Altas Partes Contratantes y especificados en el artículo 2 de este Convenio, siempre que dichos individuos estuvieren dentro de la jurisdicción a tiempo de cometer el delito y que busquen asilo o sean encontrados en el territorio de la otra...”.

 

Aunado al convenio antes señalado, entre Venezuela y los Estados Unidos de América se encuentra vigente la Convención Sobre Derecho Internacional Privado o Código de Bustamante, el cual señala los requisitos para la procedencia de la extradición entre los países firmantes.

 

“Artículo 351. Para conceder la extradición, es necesario que el delito se haya cometido en el territorio del estado que la pida o que le sean aplicables sus leyes penales de acuerdo con el Libro Tercero de este código”.

“Artículo 352. La extradición alcanza a los procesados o condenados  como autores, cómplices o encubridores del delito”.

“Artículo 353. Es necesario que el hecho que motive la extradición tenga carácter de delito en la legislación del estado requirente y en la del requerido”.

“Artículo 354. Asimismo se exigirá que la pena asignada a los hechos imputados, según su calificación provisional o definitiva por el juez o tribunal competente del Estado que solicita la extradición, no sea menor de un año de privación de libertad y que esté autorizada o acordada la prisión o detención preventiva del acusado si no hubiere aún sentencia firme. Esta debe ser de privación de libertad”.

“Artículo 355. Están excluidos de la extradición los delitos políticos y conexos según la calificación del Estado requerido”.

 

La Sala de Casación Penal del Tribunal Supremo de Justicia, con fundamento en los indicados convenios internacionales y en las actuaciones del expediente, concluye en que concurren fundados elementos de convicción para estimar que el ciudadano Luis Clemente Posada Carriles, ha sido autor o partícipe en la comisión de los delitos de Homicidio Calificado y de Traición a la Patria, por lo que sí es procedente la extradición del mencionado ciudadano, quien deberá ser juzgado por los tribunales de la República Bolivariana de Venezuela.

 

 

En efecto, al ciudadano Luis Clemente Posada Carriles debe proseguírsele el juicio en este país por los delitos antes señalados y aplicársele las correspondientes disposiciones penales adjetivas (Código Orgánico Procesal Penal) y sustantivas (Código Penal y Código Orgánico de Justicia Militar), dada su condición de fugado.

 

La anterior declaratoria es procedente porque concurren las condiciones  para solicitar la extradición activa: la noticia de que el solicitado en extradición se encuentra en un país extranjero, que el Ministerio Público presentó la acusación contra él y que, el juez dictó una medida cautelar de privación de libertad. Además de que en el expediente que cursa en la Sala, no constan elementos que permitan establecer la prescripción de la acción penal y, los delitos no comportan pena de muerte ni perpetua y tampoco son políticos ni conexos con éstos. Así se decide.

 

DECISIÓN

 

Por las razones antes expuestas, el Tribunal Supremo de Justicia en Sala de Casación Penal, administrando Justicia, en nombre de la República por autoridad de la Ley, declara que es procedente la solicitud de extradición del ciudadano Luis Clemente Posada Carriles, debidamente identificado, al Gobierno de los Estados Unidos de América.

 

En consecuencia, se ordena remitir al Poder Ejecutivo Nacional, por órgano del Ministerio del Interior y Justicia, una copia certificada de esta decisión.

 

Publíquese, regístrese y ofíciese lo conducente.

 

            Dada, firmada y sellada en el Salón de Audiencias del Tribunal Supremo  de  Justicia en   Sala   de   Casación    Penal,   en     Caracas,   a los nueve (9) días del mes de mayo de dos mil cinco. Años 195° de la Independencia y 146° de la Federación.

 

 

El Magistrado Presidente,

 

 

ELADIO RAMÓN APONTE APONTE

 

 

El  Magistrado Vicepresidente,

 

 

HÉCTOR MANUEL CORONADO FLORES

 

 
                     Los Magistrados,

 

 

ALEJANDRO ANGULO FONTIVEROS

 

 

BLANCA ROSA MÁRMOL DE LEÓN

 

 

DEYANIRA NIEVES BASTIDAS

Ponente

 

 

La Secretaria, 

 

 

GLADYS HERNÁNDEZ GONZÁLEZ

 

DNB/em.

Exp. Nº Extrad. 2005-188

 

 

 

VOTO CONCURRENTE

 

Quien suscribe, Blanca Rosa Mármol de León, Magistrada de la Sala de Casación Penal del Tribunal Supremo de Justicia, vota concurrentemente en la presente decisión, con base en las consideraciones siguientes:

 

            La presente decisión es dictada de conformidad con lo dispuesto en el artículo 5 numeral 38 y los artículos  392 y siguientes del Código Orgánico Procesal Penal, con ocasión de la remisión hecha por el Juzgado Trigésimo Sexto de Primera Instancia en Función de Control del Circuito Judicial Penal del Área Metropolitana de Caracas en el caso seguido a LUIS POSADA CARRILES, ya identificado, quien se encuentra en la Ciudad de Miami, Florida de los Estados Unidos de Norte América, en virtud de un proceso pendiente que se inició ante los tribunales de la República de Venezuela por la presunta comisión de los delitos de HOMICIDIO CALIFICADO EN GRADO DE COOPERADOR INMEDIATO y TRAICION A LA PATRIA.

 

Al efecto, se observa:

 

Dicha causa fue paralizada porque el imputado se fugó del establecimiento penitenciario donde se encontraba detenido preventivamente, y por tal motivo el tribunal de instancia ordenó librar el Edicto correspondiente, de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 384 del derogado Código de Enjuiciamiento Criminal, el 18 de septiembre de 1985.

 

No obstante, el juicio continuó su curso con respecto a los otros imputados HERNAN RICARDO LOZANO, FREDDY LUGO y ORLANDO BOSCH AVILA.

           

Ahora bien, los cargos fiscales contra el imputado son por el delito de HOMICIDIO CALIFICADO EN GRADO DE COOPERADOR INMEDIATO, debiendo aplicarse la sanción prevista en el ordinal 1º del artículo 408 del Código Penal; y por el delito de TRAICION A LA PATRIA, previsto en el ordinal 3º del artículo 464 del Código Orgánica de Justicia Militar. Los Fiscales en su escrito solicitan le sea aplicada la penalidad señalada en el artículo 465 ejusdem.

 

           Tal como lo expresé en el voto salvado de la sentencia dictada por esta Sala, en fecha 20 de diciembre 2001, con Ponencia del Magistrado Doctor RAFAEL PEREZ PERDOMO, en relación a la anterior extradición solicitada contra el nombrado ciudadano, quien se encontraba en la capital de la República de Panamá, la acción penal para perseguir el delito de HOMICIDIO CALIFICADO está prescrita.  En efecto:

 

“… Al calcular la pena en principio aplicable al imputado LUIS CLEMENTE POSADA CARRILES, por la comisión de los delitos imputados, sería por concurrencia real del delito de Homicidio Calificado en Grado de Cooperador Inmediato, por haber estado involucrado en la muerte de 73 personas, lo que ha entendido la doctrina como violación múltiple del bien jurídico protegido como es la vida, debiendo aplicarse la pena correspondiente al delito de homicidio, pero con aumento de las dos terceras partes del tiempo correspondiente a la pena de los otros homicidios, estableciendo previamente el término medio contemplado en el artículo 37 del Código Penal.

 

De tal modo, que obviamente obtendríamos una cifra mayor a los treinta años, pero de conformidad con lo dispuesto en el ordinal 7º del artículo 60 de la Constitución Nacional vigente para entonces, la pena mayor que se podría aplicar es de treinta años de presidio.

 

Según el ordinal 1º del artículo 108 del Código Penal, la acción penal prescribe por quince años, si el delito mereciere pena de presidio que exceda de diez años, tal y como el caso “in comento”, razón por la cual resulta obligatorio concluir que la acción penal se encuentra prescrita, ya que han transcurrido más de 15 años desde el último acto que interrumpió la prescripción, esto sería el Edicto que se libró en septiembre de 1985 y para esa misma fecha se paralizó la causa. 

 

Ahora bien, el artículo 110 del Código Penal en su último párrafo establece que: ´la interrupción de la prescripción surte efectos por todos los que han concurrido al hecho punible, aún cuando los actos que interrumpan la prescripción, no se refieran sino a uno´.

 

Debe entenderse entonces que la sentencia de Primera Instancia, mediante la cual se condenó a los demás imputados por el delito de Homicidio Calificado, dictada el 21 de julio del año 86, interrumpió la prescripción ordinaria del delito de homicidio calificado que se le imputa al ciudadano LUIS CLEMENTE POSADA CARRILES, pero aún así, resulta igualmente prescrita la acción penal, pues desde entonces al 21 de agosto de 2001 fecha en la que el Tribunal de Transición solicitó a esta Sala se pronunciase sobre la procedencia o no de la extradición, habían transcurrido más de 15 años…

 

En consecuencia, a mi entender, no procede la extradición por el delito de homicidio en virtud de lo establecido en la Convención Interamericana sobre Extradición, suscrita en Caracas el 25 de Febrero de 1981, cuando en su artículo 4º número 2, señala que la extradición no es procedente ´Cuando esté prescrita la acción penal o la pena, sea de conformidad con la legislación del Estado requirente o con la del Estado requerido, con anterioridad a la presentación de la solicitud de extradición...´

 

No ocurre lo mismo en cuanto al delito de Traición a la Patria, previsto en el ordinal 3º del artículo 464 y sancionado en el artículo 465 del Código Orgánico de Justicia Militar...”

 

Esta afirmación respecto al delito de TRAICION A LA PATRIA, la hago nuevamente por cuanto consta en autos que la acción penal correspondiente a tal delito no se encuentra prescrita, ya que el mismo tiene una pena de treinta años de presidio y conforme a lo establecido en el artículo 438 del citado Código Orgánico de Justicia Militar, la acción para tales hechos prescribe por un tiempo igual al máximo de la pena, más la mitad de la misma; o sea, que ésta prescribe a los cuarenta y cinco años, contados de conformidad con lo establecido en los artículos 440 del referido texto legal y 109 del Código Penal, a partir de la perpetración del hecho delictivo el cual ocurrió en fecha 6 de octubre de 1976, por lo que han transcurrido veintiocho (28) años y siete (7) meses.

           

En consecuencia de lo antes expresado, es por lo que considero que la extradición del ciudadano LUIS CLEMENTE POSADA CARRILES, resultaría procedente únicamente por el delito de Traición a la Patria.

 

         En virtud de lo anterior y por no compartir la totalidad de la argumentación acogida por la mayoría de la Sala, presento este voto concurrente. Fecha ut supra.

 

El Magistrado Presidente,

 

 

ELADIO APONTE APONTE

 

 

El Magistrado Vice-Presidente

 

 

HÉCTOR MANUEL CORONADO FLORES

 

 
                     Los Magistrados,

 

 

ALEJANDRO ANGULO FONTIVEROS

 

 

BLANCA ROSA MÁRMOL DE LEÓN

                       Disidente

 

 

DEYANIRA NIEVES BASTIDAS

      Ponente

 

 

La Secretaria, 

 

 

GLADYS HERNÁNDEZ GONZÁLEZ 

 

BRMdL/hnq.

Exp. N° 05-0188 (DNB)