SALA DE CASACIÓN SOCIAL

 

Ponencia del Magistrado DR. DANILO A. MOJICA MONSALVO.

 

En el juicio que por cobro de diferencia de acreencias laborales, instaurado por los ciudadanos ÁNGEL JAVIER CORDERO DÍAZ, EDUARDO EMIRO PRIETO RODRÍGUEZ, JULIO CÉSAR LEÓN QUEVEDO, KERVIN JESÚS CHIRINOS EKMEIRO, MILTON ANTONIO CHOURIO MOGOLLÓN, NELSON ENRIQUE ROA ROA, FRANDY JESÚS CARUCI HERNÁNDEZ, GONZALO ANTONIO DÍAZ, ANTONIO GALLO SALAZAR, BORIS JOSÉ JIMÉNEZ ROMERO, EDUARDO JOSÉ MONTIEL FUENMAYOR, ENRIQUE JOSÉ ROMERO ROJAS, JOSÉ LUÍS MARCANO ARTEAGA, JESÚS MARÍA VÁSQUEZ FERNÁNDEZ, JOSÉ FRANCISCO GUEVARA REYES y RICHARD ALEXANDER RODRÍGUEZ BOADA, representado judicialmente por los abogados Yenny Josefina Benavides, Elio Arzolay Pitre, Brigitte Manuela Prieto Reyes, Yudelmis Josefina Mora Guadua y Gustavo Mata Ruiz contra la sociedad mercantil BAKER HUGHES DE VENEZUELA, S.C.P., representados judicialmente por los abogados Rafael Julián Hernández Quijada, José Armando Sosa Ochoa, María Gabriela Hernández del Castillo, Reinaldo José Narváez Subero, Milagros Salazar Bello, Eliana Delgado Acosta, Daniel González Medina, Luisa Mercedes Salazar Malaver, Mauren Lissett Cerpa Velásquez, Mónica Alejandra Mantilla Villamizar, Anaís Rebeca Montero Melean, Carla Cristina Tangredi Ceccarelli, Alejandrina Echeverría Corona, Giuliana Paola Ceccarelli Fernández, Belkis Karina Hill García, Francis Martz Fernández Materán, Chiquinquirá Lee Hung, María Inés León Suárez, Ricardo José Maldonado Pinto, José Antonio Graterol Diepa, César Alejandro Montes Gil, Barbará Fabiana Durán Piñate, Marisinia Rondón Blanco, Yariangel Maryelis Lobaton Rodríguez, Verushka Katherina Alfonzo Arguinzones, Gustavo Enrique Patiño Parra, Elisabetta María Pasta Presutti, Sidnioli José Rondón Vegas, Oriana Josefina Cedeño Salazar, Oly del Valle Ramos Ferrer, Massiel Virginia Molero Urrutia, Andreína Milagros Buitrago Ruiz, Marilyn Aimara Dettin Cabrera y Mirva Esther Silva García; el Juzgado Primero Superior del Trabajo de la Circunscripción Judicial del Estado Monagas, con sede en Maturín, publicó sentencia interlocutoria con fuerza definitiva en fecha 24 de mayo de 2019, mediante la cual declaró desistido el recurso de apelación interpuesto por la parte demandada y el decaimiento de la adhesión del mismo de la parte demandante; y firme la decisión dictada por el Juzgado Tercero de Primera Instancia de Juicio del Trabajo de la referida Circunscripción Judicial, de fecha 26 de febrero de 2019, que declaró improcedente la prescripción alegada por la parte demandada y con lugar la demanda incoada.

Contra la sentencia de alzada, la parte demandada anuncio recurso de casación tempestivamente. No hubo impugnación.

Por auto de fecha 4 de junio de 2019, el juzgado ad quem admitió el recurso anunciado y acordó la remisión del expediente a esta Sala de Casación Social.

Recibido el expediente en esta Sala de Casación Social, se dio cuenta en fecha 14 de agosto de 2019, y fue designado ponente el Magistrado DANILO A. MOJICA MONSALVO.

Mediante auto del 26 de septiembre de 2019, fue fijada la audiencia pública y contradictoria prevista en el artículo 173 de la Ley Orgánica Procesal del Trabajo, para el 29 de octubre de 2019, a las 9:00 a.m., la cual fue diferida por auto del 14 de octubre del mismo año, para el día 19 de noviembre de 2019, a las 9:00 a.m.

Por auto de fecha 12 de noviembre de 2019, fue diferida la audiencia pública y contradictoria para el día 28 de enero de 2020, a las 9:30 a.m.

 Celebrada la audiencia pública y contradictoria en la fecha indicada, y emitida la decisión en forma oral e inmediata conforme a lo establecido en el artículo 174 de la Ley Orgánica Procesal del Trabajo, pasa en esta oportunidad la Sala a reproducirla en los términos siguientes:

 

RECURSO DE CASACIÓN

- I –

 

De conformidad con lo establecido en el numeral 1, del artículo 168 de la Ley Orgánica Procesal del Trabajo, denuncia el vicio por quebrantamiento u omisión de formas sustanciales de los actos que menoscaben el derecho a la defensa, y en tal sentido expone lo siguiente:

 

 Recordemos además no obstante que la inadmisibilidad de recurso alguno en las incidencias de inhibición y/o recusación es la regla, como en efecto así los (sic) dispone el artículo 45 de la Ley Orgánica Procesal del Trabajo al expresar “No se oirá recurso alguno contra las decisiones que se dicten en la incidencia de recusación o inhibición”, en aras de garantizar derechos fundamentales como el derecho a la defensa y de acceso a la justicia, es oportuno destacar criterio jurisprudencial sostenido en forma reiterada y pacifica por la (sic) Salas plena, Constitucional, de Casación Civil del Tribunal Supremo de justicia, y de esta Sala de Casación Social, en sentencia N° 231 de fecha 10 de marzo de año 2009 (caso: Rodney James Burns contra Jenny Mabel Turriago Casteblanco), la cual estableció que “los recursos de apelación y/o casación excepcionalmente proceden en las incidencias de recusación e inhibición, en los siguientes casos: (…) 2. Cuando se alega la subversión del procedimiento y la consecuente violación del derecho a la defensa, por cuanto en ello está interesado el orden público. Es de hacer notar que el criterio arriba trascrito adoptado por esta Sala para garantizar el derecho a la defensa y de acceso a la justicia en las incidencias de recusación e inhibición previstas en al artículo 101 del Código de Procedimiento Civil, es aplicable por analogía a la incidencia de recusación e inhibición prevista en el artículo 45 de la Ley Orgánica Procesal de (sic) Trabajo.” (Cursivas de la Sala y subrayado del recurrente).

 

Configuración del vicio:

En este proceso, efectivamente se hizo una audiencia ante el juzgado superior primero el 24-5-2019 a la cual no asistimos debido a los problemas del trámite procesal, y además, por deficiencias del tribunal en el deber de notificar a las partes de la designación de un juez que iría a conocer de la apelación, luego de una incidencia de Inhibición (sic) del juez primigenio, notificación que era necesaria por haber sido mal tramitada la misma luego de la decisión de la inhibición.

 

En efecto, lo sucedido ha sido que la sentencia de primera instancia que apelamos fue dictada desde el 26 de febrero de 2019. Apelamos de la misma en el tiempo hábil el 7 de marzo de 2019 y le asignaron el expediente NP11-R-2019-007. Luego, se ha cometido una cadena de vicios que generaron la subversión procesal, de la siguiente manera:

 

En Primer lugar, el tribunal superior segundo ha debido fijar la oportunidad para la audiencia, lo cual no hizo en el tiempo debido. El juez superior segundo ha debido proceder dentro de los 5 días de recibir las actas, conforme el artículo 163 de la ley procesal del trabajo.

 

(Omissis)

 

Es de destacar que, conforme a los autos, el expediente tuvo entrada en el superior segundo desde el 19-3-2019 y fue el 29 de abril, casi mes y medio después, cuando se inhibió. La incidencia deviene del hecho que el juez segundo superior que era el competente designado, renuncio (sic) y nombraron como juez superior a quien era el juez tercero de primera instancia, Dr. Asdrúbal Lugo, y como casualmente fue este quien dicto la decisión en primera instancia apelada, se inhibió.

                                                                                       

El juez tenía cinco (5) días desde el 19-3-2019, es decir, hasta el 26-03-2019, y no fue sino hasta el día 29 de abril de 2019, que el prenombrado Juez en vez de convocar, se inhibe de seguir conociendo el asunto señalado, absteniéndose de conocer de la presente causa, ello interrumpió el ritmo del proceso y lo suspendió.

 

En segundo lugar, también se ha tramitado de manera irregular la incidencia de inhibición en el tribunal superior primero, que conocía de la inhibición.

Esta inhibición se tramitó mediante envió de los autos al otro juzgado superior, el primero, de la Dra. Xiomara Oliveros, para que decidiera sobre la inhibición.

 

(Omissis)

 

La juez no aplicó lo establecido en el artículo 41 de la LOPTRA según el cual ha debido seguir conociendo la causa. (…)

 

(Omissis)

 

Es decir, en lugar de proceder sin más a conocer de la causa, aplicando el artículo 41 de la ley procesal, generó una tramitación indebida e innecesaria enviando el expediente al Juzgado Superior Segundo Laboral, que había inhibido, quien luego, mediante otro oficio envió el expediente a la Unidad de Recepción y Distribución de Documentos, quien lo remitió a su vez por otro oficio nuevamente a la misma Juez Superior Primera, quien en definitiva fijó fecha para la audiencia de manera irregular, sin notificar luego de este tortuoso e innecesario trámite, a la audiencia de la apelación.

 

(Omissis)

 

El retardo del juez superior segundo en convocar a audiencia o inhibirse, así como el desorden generado luego de la sentencia de la inhibición, demuestra que ha habido lo que la doctrina del Tribunal Supremo de Justicia ha denominado una “subversión Procesal” que ha afectado claramente el derecho a la defensa, al trastocarse el ritmo del proceso y la oportunidad natural prevista en la ley para las audiencias, en claro quebrantamiento al orden público procesal.

 

Para decidir se observa:

 

Delata la parte recurrente, el quebrantamiento de formas sustanciales de los actos que menoscaben el derecho a la defensa, y en tal sentido alega que, se hizo una audiencia ante el juzgado superior el 24 de mayo de 2019 a la cual no asistió debido a problemas del trámite procesal, además, por deficiencias del tribunal en el deber de notificar a las partes de la designación de un juez que iría a conocer de la apelación, luego de una incidencia de inhibición del juez primigenio, notificación que era necesaria por haber sido mal tramitada la misma luego de la decisión de la inhibición.

 

Continúa alegando que, la juez que conoció la inhibición no aplicó el artículo 41 de la Ley Orgánica Procesal del Trabajo, según el cual debía seguir conociendo la causa, lo que generó una tramitación indebida e innecesaria al enviar el expediente al Juzgado Superior Segundo Laboral, que se había inhibido, quien luego envió el expediente a la Unidad de Recepción y Distribución de Documentos, quien lo remitió nuevamente a la misma Juez Superior Primera, quien en definitiva fijó fecha para la realización de la audiencia de manera irregular, al no notificar a las partes; por lo que al no aplicar la citada norma, menoscabó la confianza legitima.

 

Señala, que el retardo del Juez Superior Segundo en convocar a audiencia o inhibirse, así como el desorden generado luego de la sentencia de inhibición, demuestra que ha habido una “subversión procesal” que afecta el derecho a la defensa, al trastocarse el ritmo del proceso y la oportunidad  natural prevista en la ley para las audiencias.

 

Respecto del quebrantamiento de formas procesales que causen indefensión, esta Sala ha señalado en sentencia número 1.175, del 27 de octubre de 2010 (caso: Jacqueline María Mago de Rodríguez contra Coca-Cola Femsa de Venezuela, S.A.):

 

Existe indefensión por quebrantamiento de formas sustanciales de los actos que menoscaben el derecho a la defensa de las partes cuando, por actos del tribunal, se niega o dificulta a una de las partes el ejercicio, en los términos previstos en la ley, de la posibilidad de formular alegatos o defensas, de promover o evacuar pruebas, o de recurrir la sentencia que considere le causa un gravamen.

 

Ha sido jurisprudencia pacífica y reiterada de esta Sala que para que procedan las denuncias por quebrantamiento de formas procesales en perjuicio del derecho a la defensa, es necesario que se hayan quebrantado u omitido formas sustanciales de un acto procesal, que éste acto no haya logrado el fin al cual estaba destinado, que la parte recurrente no haya dado causa a ella o consentido expresa o tácitamente el mencionado quebrantamiento, y por último que con esta falta se menoscabe el derecho a la defensa del recurrente (sentencia N° 189, del 25 de febrero de 2014, caso: Luis Omar Rojas Hernández contra Cervecería Polar San Joaquín, C.A.).

 

 Ahora bien, a los fines de verificar lo alegado por la parte recurrente, pasa la Sala a transcribir, lo expuesto por la Alzada en su sentencia:

 

En fecha 17 de mayo de 2019, se fija la audiencia oral y pública para el quinto día de despacho siguiente a las once de la mañana (11:00 a.m.), la cual se celebró en fecha 24 de los corrientes, dejándose constancia de la incomparecencia de la parte demandada recurrente ni por si, ni por medio de apoderado judicial alguno, así como la comparecencia de la parte actora, en la persona de sus representantes judiciales Jenny Benavides y Gustavo Mata, (...) y como consecuencia declaró desistido el recurso de apelación ejercido por la parte demandada y el decaimiento de la adhesión a la apelación de los actores.

 

DEL DESISTIMIENTO DE LA APELACIÓN

De esta manera, evidencia este Tribunal Superior, que el artículo 164 de la Ley Orgánica Procesal del Trabajo establece que en el día y la hora señalados por el Tribunal Superior del Trabajo para la realización de la audiencia, se producirá la vista de la causa bajo la suprema y personal dirección del Tribunal y en el supuesto que no compareciere a dicha audiencia la parte apelante, se declarará desistida la apelación y el expediente será remitido al Tribunal de origen.

Con respecto a la carga de comparecer a la audiencia de apelación, la Sala de Casación Social en sentencia nº 1378 de fecha 19 de octubre de 2005 (Caso: Rodolfo Jesús Salazar González contra Federal Express Holding S.A.) estableció lo siguiente:

 

(Omissis)

 

El desistimiento consiste en la renuncia a los actos del juicio, vale decir, en el abandono de la instancia, o cualquier trámite del procedimiento, y puede ser efectuado en cualquier estado y grado del proceso. Así pues, la declaratoria de desistimiento del recurso de apelación por incomparecencia de la parte apelante a la audiencia oral y pública, compromete la renuncia a los actos del procedimiento en segunda instancia, suponiendo aceptación del fallo pronunciado por el tribunal de la causa, y como consecuencia de la limitación que tiene el Juez de Alzada de revisar nuevamente la controversia, debe confirmar la decisión dictada por el a quo.

En consecuencia, la parte apelante recurrente tiene el deber de asistir a la audiencia de apelación a oponer lo que a su juicio, considere como violación o infracción cometida por el Juez de Instancia, y de no asistir a la referida audiencia se presume su conformidad con la decisión. (Sala de Casación Social del Tribunal Supremo de Justicia, en sentencia de fecha catorce (14) de octubre de 2010).

Ahora bien, en el caso concreto, de la revisión del Iter procedimental se observa que, la parte actora se adhiere al recurso de apelación ejercido por la parte demandada en fecha 07 de marzo de 2019.

 En este sentido, la Sala de Casación Social del Tribunal Supremo de Justicia, en sentencia Nº 1670 de fecha 19 de octubre de 2006 (caso: Nury Sofía Flores Vergara contra Compañía Anónima Nacional Teléfonos de Venezuela), estableció lo siguiente:

 

(Omissis)

Asimismo, con relación a la figura jurídica de la adhesión a la apelación principal, la misma Sala, ha reconocido la naturaleza subordinada al recurso ejercido, y en tal sentido, en sentencia N° 1423, del 29 de septiembre de 2009 (caso: José Orlando Ruiz Cruz contra Dell Acqua, C.A.), estableció:

 

(Omissis)

Por otro lado, el Código de Procedimiento Civil, en su artículo 304, contempla el carácter accesorio de la adhesión respecto de la apelación, estableciendo:

 
(Omissis)

En el caso sub examine, evidencia esta Alzada que al haber desistido la parte demandada del recurso de apelación interpuesto, la parte actora que se adhirió a dicha apelación, corría la misma suerte que el primero, quedando como no impugnada en el proceso la sentencia proferida por el tribunal a quo, lo que equivale a que, ambas partes se encuentran conformes con la decisión pronunciada.

Así las cosas y por cuanto se ha configurado en el presente caso el supuesto previsto en el artículo 164 de la Ley Orgánica Procesal del Trabajo, en el dispositivo del fallo este Tribunal declarará desistido el recurso intentado y como consecuencia resulta firme la sentencia recurrida. Así se decide.-

 

De lo antes señalado se observa, que la recurrida ante la incomparecencia de la parte demandada recurrente, declaró desistida la apelación, de conformidad con lo establecido en el artículo 164 de la Ley Orgánica Procesal del Trabajo.

 

Ahora bien, importa destacar que en los casos de incomparecencia de alguna de las partes a la audiencia, debe precisarse que no basta el carácter imprevisible de la causa de la incomparecencia, sino que debe ser de tal magnitud, que el obligado en modo alguno pudiera haberla evitado.

 

En tal sentido, se observa que los artículos 131, 151  y 164 de la Ley Orgánica Procesal del Trabajo, establecen:

 

Articulo 131. Si el demandado no compareciere a la audiencia preliminar, se presumirá la admisión de los hechos alegados por el demandante y el tribunal sentenciará en forma oral conforme a dicha confesión, en cuanto no sea contraria a derecho la petición del demandante, reduciendo la sentencia a un acta que elaborará el mismo día, contra la cual, el demandado podrá apelar a dos efectos dentro del plazo de cinco (5) días hábiles a partir de la publicación del fallo.

 

El tribunal superior de trabajo competente decidirá oral e inmediatamente y previa audiencia de parte, dentro de los cinco (5) días hábiles siguientes contados a partir del día de recibo del expediente, pudiendo confirmar o revocarla, cuando considere que existieren justificados y fundados motivos para la incomparecencia del demandado por caso fortuito o fuerza mayor, plenamente comprobables, a criterio del Tribunal.

 

Artículo 151 (…) Si fuere el demandado quien no compareciere a la audiencia de juicio, se tendrá por confeso con relación a los hechos planteados por la parte demandante, en cuanto sea procedente en derecho la petición del demandante, sentenciando la causa en forma oral con base a dicha confesión; sentencia que será reducida en forma escrita, en la misma audiencia de juicio. El demandado podrá apelar la decisión en ambos efectos, dentro del lapso de cinco (5) días hábiles, contados a partir de la publicación del fallo.

 

 Artículo 164 (…) En el supuesto que no compareciere a dicha audiencia la parte apelante, se declarará desistida la apelación y el expediente será remitido al Tribunal de Sustanciación, Mediación y Ejecución correspondiente.

 

En un análisis de los artículos antes explanados, los cuales reglamentan que si el demandado no comparece a la audiencia preliminar, se presumirá la admisión de los hechos alegados por el demandante, lo cual será declarado por el Tribunal, ateniéndose a dicha confesión, en cuanto no sea contraria a derecho la pretensión del actor; si no comparece a la audiencia de juicio, se tendrá por confeso en relación a los hechos planteados por la parte demandante en cuanto sea procedente en derecho, y si no comparece a la audiencia oral y pública de apelación se tendrá por desistido el recurso de apelación.

 

Con respecto a la carga de comparecer a la audiencia de apelación, esta Sala en sentencia N° 1.378, de fecha 19 de octubre de 2005 (caso Rodolfo Jesús Salazar González contra Federal Express Holding S.A.), estableció lo siguiente:

 

(…) si la parte obligada a comparecer no se apersona el día y a la hora exacta fijada por el Tribunal, en la sede de éste destinada para la realización de la audiencia en la oportunidad fijada para tal efecto, la consecuencia jurídica será la declaratoria de desistimiento (…) del recurso de apelación (artículo 164 L.O.P.T), (…) sin que sea permisible alterar las consecuencias previstas ante el incumplimiento de estas formalidades.

 

Conforme con el referido principio procesal de legalidad de los actos procesales (…), y sin perjuicio del criterio flexibilizador del patrón de causa extraña no imputable adoptado por esta Sala, quiere apuntar la misma que la realización en las audiencias (preliminares, de juicio, de apelación, de casación o de control de la legalidad) deben cumplir con las condiciones de modo, lugar y tiempo establecidas por la ley, y su inobservancia comporta la efectividad de las consecuencias establecidas en la ley, por lo que el requisito de la puntualidad en las audiencias es una obligación procesal de las partes, y particularmente de los abogados que las representan, constituyendo un imperativo de conducta que las partes deben satisfacer, en virtud de ser fundamental para la consecución de los fines para los cuales están concebidas las respectivas audiencias que integran la estructura del juicio del trabajo (Resaltado añadido).

 Asimismo, esta Sala en fallo N° 1.101, del 14 de octubre de 2010 (caso Francisco Segundo Ávila Velásquez contra Servicios Petroleros Castillito, C.A.), ratificó lo indicado supra y sentó:

 

El desistimiento consiste en la renuncia a los actos del juicio, es decir, en el abandono de la instancia, o cualquier trámite del procedimiento, y puede ser efectuado en cualquier estado y grado del proceso.

 

Así pues, la declaratoria de desistimiento del recurso de apelación por incomparecencia de la parte apelante a la audiencia oral y pública, compromete la renuncia a los actos del procedimiento en segunda instancia, suponiendo aceptación del fallo pronunciado por el tribunal de la causa, y como consecuencia de la limitación que tiene el Juez de Alzada de revisar nuevamente la controversia, debe confirmar la decisión dictada por el a quo.

 

En consecuencia, la parte apelante recurrente tiene el deber de asistir a la audiencia de apelación a oponer lo que a su juicio, considere como violación o infracción cometida por el Juez de Instancia, y de no asistir a la referida audiencia se presume su conformidad con la decisión. (Negritas de la Sala).

 

Visto lo anteriormente expuesto, la declaratoria de desistimiento de la audiencia de apelación por incomparecencia de la apelante a la audiencia oral y pública, compromete la renuncia a los actos del procedimiento en segunda instancia, suponiendo aceptación del fallo pronunciado por el tribunal de la causa. No obstante, la Sala ha establecido que en los casos de incomparecencia a esta audiencia, existe la posibilidad para el recurrente de traer las pruebas que justifiquen el motivo de incomparecencia a la audiencia de apelación ante esta Sala, la cual, dependiendo del supuesto alegado y, en virtud del principio de la doble instancia, podrá reponer la causa al estado que el Juzgado Superior fije la audiencia de apelación, para que sobre esa sentencia de fondo dictada en Segunda Instancia, pudiese esta Sala entrar a conocer el fondo de la misma.

 

Ahora bien, visto que la parte demandada recurrente aduce un desorden procesal generado luego de la sentencia dictada por la inhibición del Juez Superior Segundo -a quien correspondía conocer de la apelación ejercida en contra de la sentencia del a quo- que a su decir, afecta el derecho a la defensa al trastocarse el ritmo del proceso y a oportunidad natural prevista en la ley para las audiencias, estima la Sala necesario verificar la forma como se cumplieron los actos fundamentales del proceso, a tal efecto evidencia:

 

Contra la sentencia de primera instancia, la demandada ejerció recurso de apelación en fecha 7 de marzo de 2019, el cual fue oído en ambos efectos y remitido el expediente a la Unidad de Recepción y Distribución de Documentos (URDD) para la respectiva distribución, correspondiéndole el conocimiento al Juzgado Superior Segundo del Trabajo del Estado Monagas, quien en fecha 19 de marzo de 2019, dictó auto mediante el cual da por recibido el recurso de apelación proveniente del Juzgado Tercero de Primera Instancia de Juicio del Trabajo de la misma Circunscripción Judicial.

 

En fecha 29 de abril de 2019, el juez a cargo del Tribunal Superior Segundo del Trabajo de Estado Monagas, dictó auto mediante el cual se aboca al conocimiento de la causa.

 

En fecha 30 de abril de 2019, el nuevo juez provisorio del referido juzgado superior planea su inhibición para conocer el presunto asunto, y acuerda “remitir a otro Juzgado Superior del trabajo de esta Circunscripción Judicial a quien corresponda conocer, copia certificada de las actuaciones de inhibición y del presente auto, a los fines de que conozca de la incidencia surgida” (folio 39 de la pieza 23 del expediente).

 

En fecha 6 de mayo de 2019, el Juzgado Primero Superior del Trabajo, mediante sentencia interlocutoria declaró con lugar la inhibición formulada por el Juez Segundo Superior, y acuerda enviar esas actuaciones al referido juzgado superior.

 

En fecha 8 de mayo 2019, el citado Juzgado Segundo Superior del Trabajo, acordó agregar el cuaderno separado que resolvió la inhibición al asunto principal y su envió a la Unidad de Recepción y Distribución de Documentos (URDD) para su respectiva distribución a otro Juzgado Superior, lo cual no ocurrió sino que se envió el asunto al Tribunal Primero Superior de la misma Circunscripción Judicial.

 

En fecha 10 de mayo de 2019, el Juzgado Superior Primero del Trabajo que conoció de la inhibición planteada, recibe la causa principal.

 

En fecha 14 de mayo de 2019, la parte actora se adhiere al recurso de apelación ejercido por la demandada, la cual fue admitida mediante auto de fecha 15 de mayo del referido año.

 

En fecha 17 de mayo de 2019, el Juzgado Superior Primero del Trabajo fija audiencia oral y pública para el quinto día hábil siguiente a las once de la mañana (11:00 a.m.) de conformidad con lo establecido en el artículo 163 de la Ley Orgánica Procesal del Trabajo.

 

En fecha 24 de mayo de 2019, oportunidad fijada para la celebración de la audiencia oral y pública de apelación, el Juzgado Primero Superior del Trabajo deja constancia de la incomparecencia de la parte demandada recurrentes ni por si, ni por medio de apoderado judicial alguno, así como la comparecencia de la parte actora, y como consecuencia se declaró desistido el recurso de apelación ejercido por la parte demandada y decaimiento de la adhesión a la apelación interpuesta por los actores.

 

Ahora bien, de todo lo antes expuesto y analizado, advierte esta Sala de Casación Social en primer lugar, que no obstante haberse producido un cambio de juez debido a la inhibición planteada, se produjo un envió de las actuaciones de la inhibición en lugar de requerir la causa principal, tal circunstancia no contraría lo establecido en el artículo 41 de la Ley Orgánica Procesal del Trabajo, en razón que el mismo juez que decidió la mencionada inhibición, continuó conociendo el asunto debatido por las partes en conflicto. Asimismo se observa, que en el presente caso no operó la paralización de la causa, por el contrario se trató de actuaciones que tuvieron una secuencia muy rápida dentro de los lapsos establecidos legalmente, lo cual excluye la posibilidad que fuera necesaria notificación alguna, toda vez que las partes ciertamente se encontraban a derecho, motivo por el cual no hubo ruptura de la estadía a derecho.

 

En virtud de todo lo anteriormente expuesto, no evidencia esta Sala que exista violación por parte de la Alzada al derecho a la defensa de la demandada, motivo por el cual se desecha la presente denuncia. Así se declara.

 

-II-

De conformidad con lo establecido en el numeral 1, del artículo 168 de la Ley Orgánica Procesal del Trabajo, denuncia el vicio por quebrantamiento u omisión de formas sustanciales de los actos que menoscaben el derecho a la defensa.

 

Para fundamentar la denuncia, el recurrente expresa:

 

Denuncio infracción del Artículo 7 de la Ley Orgánica Procesal del Trabajo, y así mismo, (sic) los artículos 14 y 233 del Código de Procedimiento Civil, así como los artículos 26 y 49 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

 

El resultado de la inhibición mencionada fue declararla Con Lugar el 6 de mayo de 2019, y pasó a conocer la misma juez primera superior de la segunda instancia de este expediente NP11-R-2019-007, sin aplicar el artículo 41 de la ley procesal, y sin que se notificara a las partes conforme a la ley ni de la decisión de la inhibición, ni del trámite irregular y posterior, ni de la convocatoria a audiencia, y se procedió a realizar a audiencia para el día 24 de mayo de 2019 lo que trajo como consecuencia, que no estábamos enterados de la misma.

 

(Omissis)

 

Como ha establecido la misma sala, respecto a la “paralización de la causa” la Sala Constitucional ha explicado que ocurre cuando el ritmo automático del proceso de detiene al no cumplirse en las oportunidades procesales las actividades que debían realizarse bien por las partes o por el Tribunal, quedando la causa en un marasmo, ya que la siguiente actuación se hace infinita en el tiempo. Que en dicho caso, hay que reconstituir a derecho de las partes, para que el proceso continúe a partir de lo que fue la última actuación cumplida por las partes o por el Tribunal, y que tal restitución a derecho se logra mediante la segunda notificación obligatoria (…).

 

(Omissis)

 

Por tanto, la notificación por parte del juez superior primigenio dada la suspensión en que entró el procedimiento, y la notificación del avocamiento de la juez superior avocada, han debido darse, y no haberlas realizado generó una situación de desorden procesal y rompimiento del ritmo del juicio, generando una reposición necesaria, la cual es viable pues no hacerlo afectó el derecho a la defensa de mi representada.

 

 

La Sala para decidir observa:

 

Evidencia la Sala que la presente denuncia guarda estrecha relación con lo resuelto en la anterior delación, por cuanto se alega nuevamente que la recurrida incurrió en quebrantamiento u omisión de formas sustanciales de los actos que menoscaben el derecho a la defensa, debido a un supuesto desorden procesal generado luego de la sentencia dictada en la incidencia de inhibición planteada, considerando al respecto la parte recurrente, que se debió notificar a las partes de la decisión de la inhibición y de la fijación de la audiencia de apelación, ya que a su decir, la causa se encontraba paralizada.

 

En tal sentido, resulta menester señalar que en relación a la argumentación referente a la omisión de la nueva juzgadora en notificar a su representado sobre la celebración del acto de audiencia de apelación, cabe destacar que el artículo 7 de la Ley Orgánica Procesal del Trabajo señala que “Hecha la notificación para la audiencia preliminar, las partes quedan a derecho y no habrá necesidad de nueva notificación para ningún otro acto del proceso, salvo los casos expresamente señalados en esta Ley”.

De lo antes expuesto, se colige que para los juicios laborales rige el principio de la notificación única -salvo algunas excepciones-, y por tanto las partes se encuentran a derecho, teniendo la carga de actuar y estar vigilantes de los actos que se realicen en el proceso, por lo que al no haber estado paralizada la causa -como anteriormente se indicó-, no era necesario una nueva notificación, como lo alega la parte recurrente, en razón a que no hubo ruptura de la estadía a derecho, en consecuencia resulta improcedente la delación planteada. Así se declara.

 

Expresado lo anterior, resulta forzoso para esta Sala declarar sin lugar el recurso de casación anunciado por la parte demandada, al no evidenciarse las causas que justifiquen la incomparecencia de la parte demandada recurrente a la audiencia de alzada. Así se declara.

 

DECISIÓN

 

En mérito de las consideraciones que anteceden, este Tribunal Supremo de Justicia, en Sala de Casación Social, administrando justicia en nombre de la República Bolivariana de Venezuela y por autoridad de la Ley, hace los siguientes pronunciamientos: PRIMERO: Declara SIN LUGAR el recurso de casación propuesto por la parte demandada sociedad mercantil BAKER HUGHES DE VENEZUELA, S.C.P., contra la sentencia dictada por el Juzgado Primero Superior del Nuevo Régimen Procesal y Transitorio del Trabajo de la Circunscripción Judicial del Estado Monagas, en fecha 24 de mayo del año 2019, SEGUNDO:  CONFIRMA el fallo recurrido.

 

 Se condena en costas del recurso a la parte demandada recurrente, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 59 de la Ley Orgánica Procesal del Trabajo.

 Publíquese y regístrese. Remítase el expediente a la Unidad de Recepción y Distribución de Documentos de la Circunscripción Judicial del Estado Monagas, a los fines legales consiguientes. Particípese de esta remisión al Tribunal Superior de origen, anteriormente mencionado.

 

 Dada, firmada y sellada en la Sala de Despacho de la Sala de Casación Social del Tribunal Supremo de Justicia, en Caracas, a los veinte (20) días del mes de  febrero de dos mil veinte. Años: 209° de la Independencia y 160° de la Federación.

 

La Presidenta de la Sala,

 

 

 

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MARJORIE CALDERON GUERRERO

 

 

El Vicepresidente,                                                       Magistrado

 

 

 

 

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JESÚS MANUEL JIMENEZ ALFONZO     EDGAR GAVIDIA RODRÍGUEZ

 

Magistrada                                                                   Magistrado Ponente,

 

 

 

 

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MONICA MISTICCHIO TORTORELLA    DANILO A. MOJICA MONSALVO

 

La-

 

 Secretaria,

 

 

 

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MARÍA VASQUEZ QUINTERO

 

 

R.C. AA60-S-2019- 000225

Nota: Publicada en su fecha a

 

 

La Secretaria,