miércoles, 20 de diciembre de 2006
Máximo órgano directivo
Sala Plena del Tribunal Supremo de Justicia dictó 82 sentencias en el año 2006
Entre las diversas Salas que integran el Alto Tribunal destaca también la Constitucional, que como máximo interprete de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela se ubica en el tercer lugar en sentencias decididas durante el año



La Sala Plena es el máximo órgano directivo del Tribunal Supremo de Justicia, de conformidad con la Ley Orgánica que rige la mencionada instancia, y la misma está conformada por una Junta Directiva, un Secretario o Secretaria y un Alguacil, los cuales son designados por esa misma Sala.

Hay que destacar que los magistrados o magistradas que conforman la Sala Plena del Tribunal Supremo de Justicia actúan conforme a los principios de autonomía, independencia, objetividad, transparencia, celeridad, responsabilidad y con apego a la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, a la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia, las demás leyes del ordenamiento jurídico y al presente reglamento.

Por otra parte, el trabajo de la instancia judicial en el año 2006 se traduce en 82 expedientes decididos; mientras que el Juzgado de Sustanciación decidió 69 causas. Asimismo, se publicaron 81 resoluciones. En definitiva ingresaron a la Sala Plena 406 expedientes.


SALA CONSTITUCIONAL GARANTE DE LA CARTA MAGNA

Otra de las Salas fundamentales del Máximo Tribunal es la Constitucional, la cual tiene entre sus atribuciones declarar la nulidad total o parcial de las leyes nacionales y demás actos con rango de ley de la Asamblea Nacional que colidan con esta Constitución asimismo declarar la nulidad total o parcial de las Constituciones y leyes estadales, de las ordenanzas municipales y demás actos de los cuerpos deliberantes de los Estados y Municipios dictados en ejecución directa e inmediata de la Constitución y que colidan con ella. También se dedica dicha Sala a declarar la nulidad total o parcial de los actos con rango de ley dictados por el Ejecutivo Nacional, que colidan con la Constitución así como también declarar la nulidad total o parcial de los actos en ejecución directa e inmediata de la Constitución, dictados por cualquier otro órgano estatal en ejercicio del Poder Público, cuando colidan con ésta. Verifica esta Sala la solicitud del Presidente o Presidenta de la República o de la Asamblea Nacional, la conformidad con esta Constitución de los tratados internacionales suscritos por la República, antes de su ratificación; y revisa, en todo caso, aun de oficio, la constitucionalidad de los decretos que declaren estados de excepción dictados por el Presidente o Presidenta de la República. Por otra parte, declarar la inconstitucionalidad de las omisiones del poder legislativo municipal, estadal o nacional cuando haya dejado de dictar las normas o medidas indispensables para garantizar el cumplimiento de la Constitución, o las haya dictado en forma incompleta; y establecer el plazo y, de ser necesario, los lineamientos de su corrección y resuelve las colisiones que existan entre diversas disposiciones legales y declarar cuál de éstas debe prevalecer También dirime las controversias constitucionales que se susciten entre cualesquiera de los órganos del Poder Público y revisar las sentencias definitivamente firmes de amparo constitucional y de control de constitucionalidad de leyes o normas jurídicas dictadas por los tribunales de la República, en los términos establecidos por la ley orgánica respectiva. Este recuento de las amplias atribuciones y competencias de la Sala Constitucional trajo como consecuencia que dicha instancia se ubique en el tercer lugar entre el mayor número de expedientes decididos en el año 2006 entre las diversas Salas de TSJ, con 2532, del total de 8131 ingresos en el Máximo Tribunal. Hay que destacar que ante la Secretaría de la Sala Constitucional se interpusieron 1863 causas.


JURISPRUDENCIA RECIENTE

Es de destacar que la Sala como máximo interprete de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, produce importante jurisprudencia fijando el rumbo a seguir por todas las jurisdicciones. Es así que el 13 de enero de 2006, al tratar el tema del Amparo Constitucional, en la sentencia Nº 5, caso Isidro José Fuentes Núñez, la Sala Constitucional advierte "que, de manera reiterada, ha establecido que, en el casos de conductas omisivas como la que se denunció, no puede oponerse a la admisibilidad del amparo la disponibilidad del recurso de apelación, pues dicho medio está necesariamente dirigido a la impugnación de pronunciamientos, esto es, de conductas activas; obviamente, entonces, no de conductas pasivas u omisivas que se imputen a los Jueces. Por tanto, es absurdo que se pretenda obligar a las partes al ejercicio de una apelación contra decisiones inexistentes -y como tal debe considerarse la omisión de pronunciamientos respecto de alegatos y peticiones de las partes-, razón por la cual se concluye que no fue conforme a derecho la declaración de inadmisibilidad que, con fundamento en el artículo 6.5 de la Ley Orgánica de Amparo sobre Derechos y Garantías Constitucionales, expidió el a quo constitucional, lo que debe llevar, por fuerza, a la revocación de la sentencia de primera instancia y a la reposición de la presente causa". Sobre la Acción por derechos e intereses colectivos y difusos, en la sentencia Nº 15, caso José Alcides Rangel Rojas, se expresa que : "El artículo 102 de la Ley Orgánica de Ordenación Urbanística, establece una acción por derechos colectivos, que puede ser ejercida por la asociación de vecinos o por cualquier persona con interés legítimo personal y directo. Tal acción, puntual en dicha ley, existía antes de que el artículo 26 constitucional reconociere en forma general la protección de los derechos e intereses difusos y colectivos. Se trata de una acción de protección -en el caso del citado artículo 102- de derechos e intereses colectivos, por ser los titulares de la acción los vecinos perjudicados por el uso que se le da a un inmueble contrario al que le corresponde conforme al plan o a la ordenanza de zonificación, o si en dicho inmueble se realizaran construcciones ilegales, lo que afecta a sectores poblacionales, lo que es característico de los derechos e intereses colectivos, conforme al fallo de esta Sala (sentencia del 30 de junio de 2000, Caso: Dilia Parra Guillén)." Y más recientemente, en la sentencia Nº 470, sobre el Contenido de los artículos 125 y 126 de la Ley Orgánica del Trabajo, se precisa que "el legislador otorga al patrono la posibilidad de un cumplimiento alternativo a la obligación de reenganche del trabajador despedido injustificadamente, que consiste en el pago de las indemnizaciones que dispone el artículo 125 de la Ley Orgánica del Trabajo (Vid. Sentencia de esta Sala N° 1998 del 22 de julio de 2003). Por tanto, una vez que el patrono insiste en el despido -a sabiendas de que es injustificado-, el proceso pierde su objetivo primario, y la obligación de reenganchar o reincorporar al trabajador pasa a ser suplida por una obligación de contenido económico que encierra el pago de las indemnizaciones legalmente establecidas."


Autor:
  PRENSA/TSJ

Fecha de Publicación:
  20/12/2006

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